domingo, 26 de junio de 2011



Quienes tengan interés en conocer mejor la Venezuela que hoy vivimos, he seleccionado dos  relatos de "GOG", “La compara de la Republica” y “Visita a Ford”, la novela completa la pueden obtener de de forma gratuita en http://www.ciudadseva.com/textos/novela/gog.htm



LA COMPRA DE LA REPÚBLICA
Nueva York, 22 marzo
Este mes he comprado una República. Capricho costoso y que no tendrá imitadores. Era un deseo que tenía desde hacía mucho tiempo y he querido librarme de él. Me imaginaba que el ser dueño de un país daba más gusto.
La ocasión era buena y el asunto quedó arreglado en pocos días. El presidente tenía el agua hasta el cuello: su ministerio, compuesto de clientes suyos, era un peligro. Las cajas de la República estaban vacías; crear nuevos impuestos hubiera sido la señal del derrumbamiento de todo el clan que se hallaba en el poder, tal vez de una revolución. Había ya un general que armaba bandas de regulares y prometía cargos y empleos al primero que llegaba.
Un agente americano que se hallaba en el lugar me avisó. El ministro de Hacienda corrió a Nueva York: en cuatro días nos pusimos de acuerdo. Anticipé algunos millones de dólares a la República, y además asigné al presidente, a todos los ministros y a sus secretarios unos emolumentos dobles de aquellos que recibían del Estado. Me han dado en garantía -sin que el pueblo lo sepa- las aduanas y los monopolios. Además, el presidente y los ministros han firmado un covenant secreto que me concede prácticamente el control sobre la vida de la República. Aunque yo parezca, cuando voy allí, un simple huésped de paso, soy, en realidad, el dueño casi absoluto del país. En estos días he tenido que dar una subvención, bastante crecida, para la renovación del material del ejército, y me he asegurado, en cambio, nuevos privilegios.
El espectáculo, para mí, es bastante divertido. Las Cámaras continúan legislando, en apariencia libremente. Los ciudadanos continúan imaginándose que la República es autónoma e independiente y que de su voluntad depende el curso de las cosas. No saben que todo cuanto se imaginan poseer -vida, bienes, derechos civiles- depende en última instancia de un extranjero desconocido para ellos, es decir, de mí.
Mañana puedo ordenar la clausura del Parlamento, una reforma de la Constitución, el aumento de las tarifas de aduanas, la expulsión de los inmigrados. Podría, si me pluguiese, revelar los acuerdos secretos de la camarilla ahora dominante y derribar así al Gobierno, obligar al país que tengo bajo mi mano a declarar la guerra a una de las Repúblicas colindantes. Esta potencia oculta e ilimitada me ha hecho pasar algunas horas agradables. Sufrir todos los fastidios y la servidumbre de la comedia política es una fatiga bestial; pero ser el titiritero que detrás del telón puede solazarse tirando de los hilos de los fantoches obedientes a su movimiento, es una voluptuosidad única. Mi desprecio de los hombres encuentra un sabroso alimento y mil confirmaciones.
Yo no soy más que el rey incógnito de una pequeña República en desorden, pero la facilidad con que he conseguido dominarla y el evidente interés de todos los iniciados en conservar el secreto, me hace pensar que otras naciones, y tal vez más vastas e importantes que mi República, viven, sin darse cuenta, bajo una dependencia análoga de soberanos extranjeros. Siendo necesario más dinero para su adquisición, se tratará, en vez de un solo dueño, como en mi caso, de un trust, de un sindicato de negocios, de un grupo restringido de capitalistas o de banqueros.
Pero tengo fundadas sospechas de que otros países son gobernados por pequeños comités de reyes invisibles, conocidos solamente por sus hombres de confianza, que continúan recitando con naturalidad el papel de jefes legítimos.
_________
VISITA A FORD
Detroit (Mich.) 11 mayo
Había ya encontrado tres o cuatro veces al viejo Ford (Henry) en los tiempos en que me ocupaba de negocios, pero esta vez he querido hacerle una visita personal y «desinteresada».
Le he encontrado fresco de aspecto y de buen humor, dispuesto por consiguiente a hablar y expansionarse.
Usted sabe -me ha dicho- que no se trata de desarrollar una industria, sino de realizar un vasto experimento intelectual y político. Nadie ha comprendido bien los místicos principios de mi actividad. Sin embargo, no pueden ser más sencillos: se reducen al Menos Cuatro y al Más Cuatro y a sus relaciones. El Menos Cuatro son: disminución proporcional de los operarios; disminución del tiempo para la fabricación de cada unidad vendible; disminución de «tipos» de los objetos fabricados; y, finalmente, disminución progresiva de los precios de venta.
»El Más Cuatro, relacionado íntimamente con el Menos Cuatro, son: aumento de las máquinas de los aparatos, con objeto de reducir la mano de obra; aumento indefinido de la producción diaria y anual; aumento de la perfección mecánica de los productos; aumento de los jornales y de los sueldos.
»A un espíritu superficial y anticuado estos ocho objetivos pueden aparecer como contradictorios entre sí, pero usted, hombre práctico, podrá comprender su perfecta armonía. Aumentar la cantidad y el rendimiento de las máquinas significa poder disminuir el número de operarios; reducir el tiempo necesario para la fabricación de un objeto quiere decir producir mucho más durante el día; disminuir el número de los "tipos", obligando a los consumidores a renunciar a sus gustos individuales, tiene como consecuencia un aumento de la producción y una reducción de los precios de coste; y, finalmente, disminuyendo los precios y aumentando los salarios, se aumenta el número de aquellos que tienen posibilidad de comprar y su capacidad de adquirir, con lo que se puede aumentar la producción sin peligros. Si los automóviles son caros y mis dependientes ganan poco, muy pocos podrán comprarlos. Pague usted mucho y venda a bajo precio y todos se convertirán en sus clientes. El secreto para enriquecerse es ganar como si se fuese pródigo y vender como si se estuviese en vísperas de quiebra. Esta paradoja, que asusta a los tímidos, es el secreto de mi fortuna.
»Volviendo a mis ocho principios, es fácil deducir que el ideal máximo sería el siguiente: Fabricar sin ningún operario un número cada vez mayor de objetos que no cuesten casi nada. Reconozco que serán precisas todavía algunas decenas de años antes de que se consiga este ideal. Soy un utopista, pero no un loco. Me voy, sin embargo, preparando para ese día. Estoy construyendo en Detroit una nueva fábrica que llevará por nombre "La Solitaria". Una verdadera alhaja, un sueño, un milagro: la fábrica donde no habrá nadie. Cuando esté terminada y hayan sido montadas las máquinas del más reciente modelo, y en parte absolutamente nuevas, que se están preparando, no habrá necesidad de obreros. De cuando en cuando un ingeniero hará una breve visita a "La Solitaria", pondrá en movimiento algunos engranajes y se marchará. Las máquinas lo harán todo por sí solas y trabajarán no únicamente durante el día, como hacen ahora los hombres, sino también toda la noche, y aun los domingos, pues ninguna ley de Michigan prohibe el trabajo de los motores y de los tornos en días de fiesta. Un tren eléctrico llevará automáticamente a los depósitos los miles de automóviles y los miles de aeroplanos producidos por "La Solitaria". Dentro de veinte años, todas mis fábricas serán iguales y podré lanzar al mercado millones de aparatos al mes con sólo la ayuda de algunas docenas de técnicos, de mozos de almacén y de contadores.
La idea es genial -manifesté- y el sistema sería excelente, si no hubiese una dificultad. ¿Quién comprará esos millones de automóviles, de tractores y de aeroplanos? Si usted suprime la mano de obra reduce también el número de compradores.
Una sonrisa iluminó el bello rostro de viejo juvenil de Ford.
Ya he pensado también en eso -respondió-. Produciré tantas máquinas y a precios tan modestos, que a ningún otro industrial del mundo le tendrá cuenta fabricar lo que yo fabrique. Mis fábricas surtirán por eso a los cinco continentes. En muchas partes del mundo eI automóvil y el aeroplano no son todavía de uso general. Con la potencia de la publicidad y del control bancario obligaremos a todos los pueblos a usarlos. Mis mercados son prácticamente ilimitados.
Pero, perdone; si sus métodos anulan, en gran parte, la industria de otros países, ¿de dónde sacarán éstos el dinero necesario para comprar sus máquinas?
No hay que tener miedo -repuso Ford-. Los clientes extranjeros pagarán con los objetos producidos por sus padres y que nosotros no podemos fabricar; cuadros, estatuas, joyas, tapices, libros y muebles antiguos, reliquias históricas, manuscritos y autógrafos. Todo cosas «únicas» que no podemos reproducir con nuestras máquinas. En Asia y Europa existen todavía colecciones privadas y públicas llenas hasta rebosar de estos tesoros que no se pueden imitar, acumulados durante sesenta siglos de civilización. Entre los europeos y entre los asiáticos aumenta cada día la manía de poseer los aparatos mecánicos más modernos y disminuye al mismo tiempo el amor hacia los restos de la vieja cultura. Llegará pronto el momento en que se verán obligados a ceder sus Rembrandt y Rafael, sus Velázquez y Holbein, las biblias de Maguncia y los códices de Romero, y los joyeles de CeIlini y las estatuas de Fidias para obtener de nosotros algunos millones de coches y de motores. Y de ese modo, el almacén retrospectivo de la civilización universal deberán venir a buscarlo a los Estados Unidos, con gran ventaja, por otra parte, para las industrias del turismo.
Además, mis precios, como consecuencia de la reducción del coste, serán de tal modo bajos que hasta los pueblos más pobres podrán comprar mis aeroplanos de deporte y mis automóviles de familia. Yo no busco, como usted sabe, la riqueza. Solamente los pequeños industriales atrasados se proponen como fin el ganar dinero. ¿Qué quiere usted que yo haga con los millones? Si vienen no es culpa mía, sino el resultado involuntario de mi sistema altruista y filantrópico. Personalmente vivo como un asceta: tres dólares al día me bastan para alimentarme y vestirme. Soy el místico desinteresado de la producción y la venta: las ganancias excesivas me fastidian y no aprovechan más que al Fisco. Mi ambición es científica y humanitaria; es la religión del movimiento sin reposo, de la producción sin límites, de la máquina libertadora y dominadora. Cuando todos puedan poseer un aeroplano y trabajar una hora al día, entonces yo figuraré entre los profetas del mundo y los hombres me adorarán como un auténtico redentor. Y ahora, viejo Gog, ¿un drink? ¿Es cierto que pertenece usted secretamente a los «húmedos», o le han calumniado?
No había bebido nunca un whisky tan perfecto y no había hablado nunca con un hombre tan profundo. No olvidaré fácilmente esta visita en Detroit.

viernes, 10 de junio de 2011

Bofetada educadísima de Brasil al mundo



DECLARACIONES DE CHICO BUARQUE
MINISTRO DE EDUCACIÓN DE BRASIL.
Durante un debate en una universidad de Estados Unidos, le
preguntaron al ex gobernador del Distrito Federal y actual
Ministro de Educación de Brasil, CRISTOVÃO CHICO
BUARQUE, qué pensaba sobre la internacionalización de la
Amazonia. Un estadounidense en las Naciones Unidas introdujo
su pregunta, diciendo que esperaba la respuesta de un
humanista y no de un brasileño.

Ésta fue la respuesta del Sr. Cristóvão Buarque:

Realmente, como brasileño, sólo hablaría en contra
de la internacionalización de la Amazonia. Por más que
nuestros gobiernos no cuiden debidamente ese patrimonio,
él es nuestro.

Como humanista, sintiendo el riesgo de la degradación
ambiental que sufre la Amazonia, puedo imaginar su
internacionalización, como también de todo lo demás, que
es de suma importancia para la humanidad.

Si la Amazonia, desde una ética humanista, debe ser
internacionalizada, internacionalicemos también las
reservas de petróleo del mundo entero.

El petróleo es tan importante para el bienestar de la
humanidad como la Amazonia para nuestro futuro. A pesar de
eso, los dueños de las reservas creen tener el derecho de
aumentar o disminuir la extracción de petróleo y subir o no su precio.

De la misma forma, el capital financiero de los países
ricos debería ser internacionalizado. Si la Amazonia es una
reserva para todos los seres humanos, no se debería quemar
solamente por la voluntad de un dueño o de un país. Quemar
la Amazonia es tan grave como el desempleo provocado por las
decisiones arbitrarias de los especuladores globales.

No podemos permitir que las reservas financieras sirvan para
quemar países enteros en la voluptuosidad de la especulación.

También, antes que la Amazonia, me gustaría ver la
internacionalización de los grandes museos del mundo.
El Louvre no debe pertenecer solo a Francia.
Cada museo del mundo es el guardián de las piezas más bellas producidas
por el genio humano. No se puede dejar que ese patrimonio
cultural, como es el patrimonio natural amazónico, sea
manipulado y destruido por el sólo placer de un propietario o de un país.

No hace mucho tiempo, un millonario japonés decidió
enterrar, junto con él, un cuadro de un gran maestro.
Por el contrario, ese cuadro tendría que haber sido
internacionalizado.

Durante este encuentro, las Naciones Unidas están
realizando el Foro Del Milenio, pero algunos presidentes de
países tuvieron dificultades para participar, debido a
situaciones desagradables surgidas en la frontera de los
EE.UU. Por eso, creo que Nueva York, como sede de las
Naciones Unidas, debe ser internacionalizada. Por lo menos
Manhatan debería pertenecer a toda la humanidad.
De la misma forma que París, Venecia, Roma, Londres, Río de
Janeiro, Brasilia... cada ciudad, con su belleza
específica, su historia del mundo, debería pertenecer al mundo entero.

Si EEUU quiere internacionalizar la Amazonia, para no
correr el riesgo de dejarla en manos de los
brasileños,internacionalicemos todos los arsenales
nucleares. Basta pensar que ellos ya demostraron que son
capaces de usar esas armas, provocando una destrucción
miles de veces mayor que las lamentables quemas realizadas
en los bosques de Brasil.

En sus discursos, los actuales candidatos a la presidencia
de los Estados Unidos han defendido la idea de
internacionalizar las reservas forestales del mundo a cambio de la deuda.

Comencemos usando esa deuda para garantizar que cada niño
del mundo tenga la posibilidad de comer y de ir a la
escuela. Internacionalicemos a los niños, tratándolos a
todos ellos sin importar el país donde nacieron, como
patrimonio que merecen los cuidados del mundo entero. Mucho
más de lo que se merece la Amazonia. Cuando los dirigentes
traten a los niños pobres del mundo como Patrimonio de la
Humanidad, no permitirán que trabajen cuando deberían
estudiar; que mueran cuando deberían vivir.

Como humanista, acepto defender la internacionalización
del mundo; pero, mientras el mundo me trate como brasileño,
lucharé para que la Amazonia, sea nuestra. ¡Solamente
nuestra!

NOTA: Este artículo fue publicado en el NEW YORK
TIMES, WASHINGTON POST, USA TODAY y en los diarios de mayor tirada de EUROPA y JAPÓN.

Pero en BRASIL y el resto de Latinoamérica, este artículo no fue publicado. Ayúdenos a divulgarlo.

Gracias

miércoles, 27 de abril de 2011

El pasado Martes 26-04, en mi programa “En Positivo”, hablando en Byts, con la presencia de Ruben Bolivar y Víctor Ongaña, tuvimos la oportunidad de hablar sobre la gratuidad del acceso a la Prensa por Internet y su futuro, pues, bien, el tema se aborda en la columna que a continuación transcribo por la importancia del tema.

TRIBUNA: MILAGROS PÉREZ OLIVA
Alguien paga por el acceso gratuito
Los diarios tienen más lectores que nunca, pero menos ingresos. Lectores y estudiantes se preguntan cómo afectará a la información la crisis del modelo industrial

Anexo un artículo publicado por el diario El País de España,  Titulado: Gadafi envía a adolescentes al frente, para que nos formemos una idea de los valores morales y humanitarios que identifican a Gadafi, y los gobernantes que se hacen solidarios con este tipo de déspota. 

El régimen ha movilizado al menos a 121 estudiantes de entre 15 y 17 años
JUAN MIGUEL MUÑOZ (ENVIADO ESPECIAL) - Bengasi - 27/04/2011
Yasin Osman Mohamed Yusef, Abdulrahman Fati Salem Qinada y Al Madi Said Mohamed al Kediri son tres adolescentes libios con edades entre los 15 y 17 años. Quizás hayan muerto. O tal vez estén vivos y continúen combatiendo. Porque lo cierto es que los tres chavales fueron enviados junto a más de un centenar desde sus colegios al frente bélico en el oriente de Libia, y que sirvieron a las órdenes del general del Ejército Mohamed Jafir, hecho prisionero semanas atrás por milicianos rebeldes durante la batalla de Ajdabiya. Se le requisaron documentos esclarecedores. "Remitido a la Brigada 32. Mandamos estudiantes desde nuestra escuela de secundaria al jefe de la brigada. 20 de marzo de 2011", se lee en el escrito remitido a este cuerpo militar, uno de los mejor entrenados, más temidos por los sublevados, y dirigido por Jamis Gadafi, hijo del dictador. Ahmed Mefré, investigador de asuntos legales de Alkarama, una organización de derechos humanos basada en Ginebra, asegura: "Es imposible hacerse una idea de cuántos adolescentes están luchando".
En 1970, el primer ministro chino, Zhou Enlai, preguntó al presidente egipcio, Gamal Abdel Nasser, por un joven dirigente que le había planteado una cuestión. Nasser le respondió. "Es Muamar el Gadafi. ¿Por qué?". "Me ha preguntado", replicó Zhou, "cuánto vale una bomba atómica". El secretario personal del líder del panarabismo recuerda la anécdota en sus memorias. Nunca ha sido Gadafi un devoto cumplidor de la legislación internacional, y a nadie extraña en Bengasi que el tirano haya seguido el patrón de utilizar a niños-soldado que tanto se emplea en otros países africanos. Para un dirigente que está utilizando en la guerra libia minas antipersona, bombas de racimo y que forzaba a los parientes a aplaudir en público la ejecución de sus hijos, enviar al frente a los menores de edad no debe ser materia para interrogantes morales.
Alkarama dio con los papeles y los ha remitido a la Corte Penal Internacional. Son 121 los casos documentados; más de un centenar de chicos procedentes de varias ciudades del occidente libio: Subrata, Kikla, Taurga y Murzuq. "Estudiaban en escuelas que también imparten estudios militares", afirma Mefré. "Lo que no significa en absoluto", añade, "que puedan combatir porque ninguno ha cumplido los 18 años". En el caos que impera en Libia, aportar cifras es sumamente arriesgado. "En Misrata se ha grabado a estos jóvenes. Algunos eran atendidos en el hospital, y otros habían muerto. Los 121 estudiantes estaban en Ajdabiya. Los rebeldes insisten en que algunos perecieron en los bombardeos de la OTAN", apunta el investigador.
Gadafi proclama que todos los libios le idolatran. Y Mefré tiene claro que en Libia occidental cuenta con cierto apoyo popular, sobre todo en Saba, una ciudad incrustada en el desierto en el centro de Libia. "No lo hemos podido contrastar todavía, pero realmente creo que las familias de los jóvenes alentaban a sus hijos a marchar al frente para combatir a los rebeldes". ¿Significa eso que el autócrata carece de suficientes uniformados para la contienda? ¿O que el límite de los 18 años se observa en los países árabes de un modo diferente al que se contempla en Occidente? Es probable que las dos razones tengan su peso.
En Bengasi, aunque cada vez menos, también se ve a menores de edad que manejan orgullosos alguna pistola u otras armas de pequeño calibre, y hasta hace pocas semanas, pululaban por el frente menores de edad, aunque ya no se permite franquear el último control de los sublevados a menos que se cuente con una acreditación expedida por los mandos. Era una diversión para quienes nada tienen mejor que hacer para matar las horas, ya que la actividad escolar y universitaria está suspendida desde el 17 de febrero.

Estas son las leyes internacionales que protegen a los niños de la guerra:
- Los Convenios de Ginebra (1949).
-La Convención Internacional sobre los Derechos del Niño.
- El Estatuto de la Corte Penal Internacional o Estatuto de Roma (1998).
-El Convenio 182 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre Erradicación de las Peores Formas de Trabajo Infantil.
-Las Resoluciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas sobre la Participación de Menores en Conflictos Armados:
Resolución 1261 (1999) Resolución 1314 (2000). Resolución 1379 (2001).  Resolución 1460 (2003).
-El Protocolo Facultativo Relativo a la Participación de Niños en los Conflictos Armados (2002).

Amigos es justo y sensato que personas como Gadafi y sus defensores puedan ser conductores de un pais, sino respetan algo tan grande como la esperanza que conforma un joven, que pueden respetar entonces?

lunes, 25 de abril de 2011

EL PORQUE DEL PERFIL DEL CANDIDATO


He venido hablando de la necesidad de elaborar un perfil para la escogencia de quien debe ser el nuevo Presidente de la Republica, inclusive de los candidatos a Gobernadores de estado y alcaldes.
Hoy en día y en medio de la crisis que azota al país, se hace necesario que quien tome el rumbo de la dirección del ejecutivo, debe tener un nivel mucho mayor de exigencia por una razón muy sencilla: Si los venezolanos deseamos garantizar el desarrollo económico, el bienestar y la justicia social, debemos comenzar por diseñar un mecanismo que nos permita evaluar y sustentar nuestras expectativas, para ello debemos crear condiciones de selección para que los nuevos gobernantes sean elegidos por su capacidad de gerencia y no para el buen uso del verbo.

sábado, 23 de abril de 2011

Que es Ho`oponopono

El amor cura (Ho’oponopono)
El siguiente texto fue escrito por el Dr. Joe Vitale. La historia que nos cuenta y sus reflexiones encierran un desafío y una bendición: la realidad externa a nosotros es nuestra propia creación individual y, si aceptemos plenamente este hecho, podemos sanarla a través del amor.
La sanación de tu mundo comienza en ti:
Hace unos años, escuché hablar de un terapeuta en Hawaii que curó un pabellón completo de pacientes criminales con serias patologías (locos) sin siquiera ver a ninguno de ellos. El psicólogo estudiaba la ficha del recluso y luego miraba dentro de si mismo para ver cómo él (el psicólogo) había creado la enfermedad de esa persona. En la medida en que él mejoraba, el paciente mejoraba también.
La primera vez que escuché hablar de esta historia, pensé que era una leyenda urbana. ¿Cómo podía cualquiera curar a otro tratando de curarse a si mismo? Y, ¿cómo podía, aunque fuera un verdadero maestro, con un gran poder de autocuración, sanar a criminales insanos? No tenía ningún sentido, no era lógico. De modo que descarté esta historia.
Sin embargo, la escuche nuevamente un año después. El terapeuta había usado un proceso de sanación hawaiano llamado “Ho´oponopono”. Nunca había oído hablar de esta técnica, sin embargo no podía dejar de pensar en esa historia. Si era totalmente cierta, yo tenía que saber más.
Siempre había entendido que “total responsabilidad” significaba que soy el responsable de lo que pienso y hago. Pero lo que esté mas allá, está fuera de mis manos. Creo que la mayor parte de la gente piensa lo mismo acerca de la responsabilidad: somos responsables de lo que hacemos, no de lo que los otros hacen. Pero eso no es así.
El terapeuta Hawaiano que sanó a esas personas mentalmente enfermas, el Dr. Ihaleakalá Hew Len, me enseñaría una nueva perspectiva acerca de lo que es la total responsabilidad. Probablemente hayamos hablado una hora en nuestra primera conversación telefónica. Le pedí que me contara la historia completa de su trabajo como terapeuta.
Me explicó que había trabajado en el Hospital Estatal de Hawaii durante cuatro años. El pabellón donde encerraban a los enfermos criminales era peligroso. Por regla general los psicólogos renunciaban al mes de trabajar allí. La mayor parte de los miembros del personal se enfermaban al poco tiempo o simplemente renunciaban. La gente que atravesaba el pabellón caminaba con sus espaldas contra la pared, temerosos de ser atacados por los pacientes. No era un lugar placentero para vivir, ni para trabajar ni para visitar.
El Dr. Len me dijo que el nunca vio a los pacientes. Acordó tener una oficina y estudiar los legajos. Mientras miraba esos legajos, trabajaba sobre si mismo. Y mientras lo hacía, los pacientes mejoraban.
“Luego de unos pocos meses, a los que debían permanecer encadenados se les podía permitir que caminaran libremente” me dijo. “A otros, a quienes tenían que mantener permanentemente medicados, se les podía reducir las dosis. Y algunos, que no hubieran tenido jamás la posibilidad de ser liberados, fueron dados de alta”. Yo estaba asombrado. “No solamente eso”, continuó, “sino que el personal comenzó a disfrutar de su trabajo.”
“El ausentismo y los cambios de personal disminuyeron drásticamente. Terminamos con más personal del que necesitábamos porque los pacientes eran liberados, pero todo el personal venía a trabajar. Hoy ese pabellón está cerrado.”
Aquí es, lógicamente, donde le hice la pregunta del millón de dólares: “¿Qué estuvo haciendo usted consigo mismo que provocó el cambio en esas personas?”
“Simplemente estaba sanando la parte de mí que había creado sus enfermedades”, dijo él. No entendí. El Dr. Len me explicó que la total responsabilidad se extiende a todo lo que está presente en tu vida, simplemente porque está en tu vida. Es tu responsabilidad en un sentido literal. Todo el mundo es tu creación.
¡Uau! Esto es muy difícil de aceptar. Ser responsable por lo que yo hago o digo es una cosa. Pero ser responsable por lo que cualquiera que esté en mi vida haga o diga, es otra muy distinta. Si asumes completa responsabilidad por tu vida, entonces todo lo que ves, escuchas, saboreas, tocas o experimentas, de cualquier forma, es tu responsabilidad. Esto significa que la actividad terrorista, el presidente de tu país, la economía o cualquier cosa que experimentas y no te gusta, están allí para que tu las sanes. No existen, por decirlo así, excepto como proyecciones que salen de tu interior. El problema no está ahí afuera, está en ti, y para resolverlo, tú debes cambiar.
Sé que esto es difícil de aceptar, mucho menos de vivirlo realmente. Echarle a otro la culpa es mucho más fácil que asumir la total responsabilidad. Pero mientras hablaba con el Dr. Len, comencé a comprender que esta sanación tan particular, el Ho’oponopono, significa amarse plenamente a uno mismo.
Si deseas mejorar tu vida, debes sanar tu vida. Si deseas curar a cualquiera, aún a un criminal mentalmente enfermo, lo haces curándote a tí mismo.
Le pregunté al Dr. Len cómo se curaba a si mismo, qué era lo que hacía exactamente cuando miraba los legajos de los pacientes.
“Simplemente decía ‘Lo siento’ y ‘Te amo’, una y otra vez” explicó él: “Lo siento… Te amo”
“¿Sólo eso?”
“Sólo eso.”
“Resulta que amarte a ti mismo es la mejor forma de mejorarte a ti mismo. Y mientras te mejoras a ti mismo, mejoras tu mundo.”
Permíteme darte un rápido ejemplo de como funciona esto: en una oportunidad recibí un e-mail muy agresivo, que me desequilibró. Normalmente hubiera intentado manejar la situación trabajando sobre mis aspectos emocionales más negativos o tratando de razonar con la persona que envió el mensaje. Esa vez decidí probar el método el Dr. Len. Me puse a pronunciar silenciosamente “lo siento” y “te amo”. No lo decía a nadie en particular. Simplemente estaba invocando el espíritu del amor para sanar, dentro de mí, lo que estaba creando esa circunstancia externa.
En el término de una hora recibí otro e-mail de la misma persona. Se disculpaba por el mensaje anterior. Ten presente que no realicé ninguna acción externa que provocara la disculpa. Ni siquiera contesté el mensaje. Sin embargo, sólo diciendo “te amo”, de algún modo sané dentro de mí lo que estaba creando en él.
Más tarde asistí a un taller de Ho’oponopono dirigido por el Dr. Len, que tiene ahora más de 70 años y es un chaman venerable y solitario.
Alabó mi libro, “El Factor Atractivo”. Me dijo que mientras yo me mejore a mí mismo, la “vibración” de mi libro aumentará y todos lo sentirán cuando lo lean. En resumen: a medida que yo me mejore, mis lectores mejorarán.
“¿Y qué pasará con los libros que ya he vendido y han salido de mí?” pregunté.
“No han salido realmente”, explicó una vez más soplando en mi mente su sabiduría mística. “Aún están dentro de ti”. En resumen: no hay afuera. Me llevaría un libro entero intentar explicar esta técnica con la profundidad necesaria, para transmitir algo así como que cuando desees mejorar cualquier aspecto o situación en tu vida, hay sólo un lugar donde intentarlo: dentro de ti. Y cuando mires allí, hazlo con amor”.
Dr. Joe Vitale

viernes, 15 de abril de 2011

Boda real: la "utilidad" de la monarquía.

A dos semanas del casamiento del príncipe William y Kate Middleton, el 29 de abril, ha resurgido el debate sobre los pros y los contras de la monarquía en el Reino Unido. Pocos niegan que se trata de una institución del pasado que ha logrado sobrevivir porque se "actualizó" y les cedió el poder real a los políticos. Sin embargo, las posturas se dividen en torno de si tiene sentido mantenerla a pesar de su transformación -para algunos suficiente y para otros no- y, fundamentalmente, si realmente puede desempeñar una función concreta o útil en la democracia moderna.

domingo, 10 de abril de 2011

"El Libro de Jalid"


BBC Mundo ha referido. “El Libro de Jalid”.

La vigencia de un libro de hace cien años en los disturbios del Medio Oriente

"El Libro de Jalid". De Amin Rihani
Ahora que se celebra el centenario de "El Libro de Jalid", la primera novela escrita en inglés por un árabe, la obra parece muy vigente en relación con los levantamientos populares que tienen lugar en el Medio Oriente.
"El Libro de Jalid" fue escrito por Amin Rihani, un respetado intelectual árabe-estadounidense, que nació en Líbano en 1876.
Es la historia de dos amigos libaneses que emigran a Nueva York.
El héroe, Jalid, comienza su nueva vida vendiendo baratijas religiosas.
Él adopta un estilo de vida bohemio, pero llega a rechazar el consumismo de Estados Unidos y regresa a Líbano para encontrar la satisfacción espiritual.
El libro ofrece una perspectiva importante de la complejidad de las relaciones árabe-estadounidenses.
"Conexión asombrosa"
"Rihani sentía a principios del siglo XX que tanto Estados Unidos como el mundo árabe eran dos grandes fuerzas que pronto se desatarían y que determinarían el futuro de la política mundial", dice Todd Fine, director del Proyecto Jalid, que se esfuerza por promover la obra de Rihani a la audiencia moderna de Estados Unidos.
"Denme, poderosas naciones de Occidente, las comodidades materiales de la vida. Y tú, mi Oriente, déjame ser partícipe de tu patrimonio espiritual "
"El libro de Jalid"
"'El Libro de Jalid' trata sobre cómo los valores estadounidenses podrían inspirar la revolución del Imperio Otomano", señala Fine, a cargo de una nueva edición de la obra, que se publicará a finales de año.
"De hecho, la novela incluso termina con disturbios provocados por Jalid en Damasco. Es esta conexión asombrosa lo que me hace creer que si reconsideramos la relación entre EE.UU. y el mundo árabe a través de Rihani y a través de 'El Libro de Jalid' podemos darnos cuenta de que no tienen grandes diferencias".
"Puente entre Oriente y Occidente"
Ecos de la posición de Rihani contra la tiranía y las violaciones de los derechos humanos se hicieron evidentes en las protestas en la plaza Tahrir de El Cairo, que llevaron al derrocamiento del presidente egipcio Hosni Mubarak, dice un sobrino del escritor, Ramzi Rihani.

"Creo que el mensaje se refiere a tender puentes entre Oriente y Occidente", señala. "Es por eso que no sólo tiene repercusión en los árabes, sino en todo el mundo".
Rihani creía que él estaba en una posición única para unir a ambos mundos y trató de hacerlo a través de todos sus escritos.
Emigró a Nueva York en 1887, a los 11 años de edad, y creció en el Bajo Manhattan, en una comunidad conocida entonces como Pequeña Siria, a pocas cuadras de donde se construiría el World Trade Center.
Aprendió inglés, se unió a un grupo de teatro ambulante como actor de Shakespeare y estudió derecho hasta que una grave enfermedad lo obligó a dejar sus estudios.
Aunque se convirtió en ciudadano de EE.UU. en 1903, continuó dividiendo su tiempo entre Nueva York y Líbano, publicando artículos, poesía y ensayos en inglés y árabe, ganando rápidamente una reputación como uno de los principales intelectuales de ambos mundos.
Como ciudadano y poeta estadounidense, viajó a través de Arabia y se reunió con la mayoría de los reyes árabes y los líderes del momento.

Su improbable y estrecha amistad con el rey Abdul Aziz, el creador de Arabia Saudita, todavía se considera un momento fundacional de la relación estadounidense-saudita.
Rihani, quien murió en 1940, es a menudo comparado con otro famoso pensador de la época, Jalil Gibran, el autor de "El Profeta". Este libro, a diferencia de "El Libro de Jalid", sigue estando ampliamente disponible en Estados Unidos.
Gibran ilustró "El libro de Jalid" y consideraba a Rihani como un mentor.
"Activista panárabe"
"La obra de Rihani resulta atractiva para algunas comunidades selectas de EE.UU., pero su verdadero impacto es en la literatura, la cultura, la política y el pensamiento árabes", dice Stephen Sheehi, director del programa de árabe en la Universidad de Carolina del Sur.
Rihani admiraba a EE.UU. y pensaba que este país podría tener una influencia positiva en el Oriente Medio, dice el catedrático Sheehi. Sin embargo, su identificación más estrecha fue con la cultura árabe y con el nacionalismo árabe.
"Si nos fijamos en las revueltas dispares que están ocurriendo ahora en el mundo árabe, vemos que todas tienen una especie de fraternidad con sus compatriotas culturales de otros países árabes", señala.
"Y eso es lo que era Rihani: un activista panárabe".
"Semillas"
En enero de este año, Túnez se convirtió en el primer país árabe en expulsar a un líder autocrático, en busca de una mayor libertad y democracia.
"Ya sea o no una relación directa, éste es un momento en que 'El libro de Jalid' se ha hecho más relevante. Los jóvenes necesitan recuperar el argumento del nacionalismo árabe como la expresión auténtica del progreso político, no del sectarismo o del fundamentalismo islámico"
Clovis Maksoud, ex embajador de la Liga Árabe ante la ONU
La manifestación llegó a inspirar a otra decena de países árabes, que se enfrentan a problemas similares.
Los egipcios derrocaron al presidente Hosni Mubarak, los rebeldes libios están enfrascados en una lucha contra el coronel Muammar Gaddafi, los sirios han salido a las calles por primera vez en décadas y varias monarquías del Golfo se enfrentan a protestas.
"El libro de Jalid" articula su lucha, según Clovis Maksoud, ex embajador de la Liga Árabe ante la ONU.
"Las semillas de lo que él plantó están empezando a dar frutos", dijo el diplomático.
"Ya sea o no una relación directa, éste es un momento en que 'El libro de Jalid' se ha hecho más relevante. Los jóvenes necesitan recuperar el argumento del nacionalismo árabe como la expresión auténtica del progreso político, no del sectarismo o del fundamentalismo islámico", añadió.