lunes, 27 de mayo de 2019


ATALAYA 

CAMBIO O TRANSICION.
Genio R. Lobo

“Esos muertos a quienes maldicen hoy locas pasiones, debieran ser sagrados: sus faltas, si algunas cometieron, desaparecen ante el supremo esfuerzo que hicieron por la patria. Obscurecer el brillo que irradia su memoria es desagarrar nuestra epopeya.”
“Atentar a las glorias de Páez, es atentar a las glorias de Venezuela” Eduardo Blanco.

Quiero iniciar este trabajo señalando que primero me referiré a ciertos antecedentes, sin profundizar en ellos, de carácter histórico con la finalidad de tener una idea más clara de la importancia de la Transición y sus causas, luego haré referencia a algunas experiencias vividas y sus hechos, que nos podrán permitir entender mejor el proceso. Por otra parte, presentare una pregunta de importante significación: ‘¿Viviendo una continua incertidumbre en cuanto al futuro político, la crisis institucional, la crisis y ausencia de credibilidad de los partidos políticos, existe una posibilidad de llegar a un proceso de transición que nos retorne a la vida democrática, o por el contrario se mantendrá la continuidad “del proceso” hacia un mayor autoritarismo?  ¿Cuáles serán las vías para hacer viable esa transición?, ¿será un proceso lento y consensado, incluyente y de alta participación ciudadana?
Veamos, Venezuela vive un momento de crisis terminal, la misma es consecuencia de un proceso lento y silencioso, pero de alto elemento deteriorador, hasta el punto de ser nuestro país, hoy en día uno de los países con un  alto y peor condición productiva y creíble, es la gran cenicienta mundial, contradictoriamente la de mejores condiciones productivas. Es un proceso que no podemos entenderlo como algo coyuntural sino estrictamente estructural, con características muy especiales y me atrevería a decir, sin antecedentes. No solo es consecuencia de una crisis política, económica y social de origen estrictamente interno, es algo más, un algo que hace delicado y preocupante el tema en sí mismo; su origen tiene raíces externas e intereses políticos determinantes, carece de semejanzas a crisis sucedidas en otros lares internacionales y anda bajo la sombra de la inseguridad mundial.
Indiscutiblemente estamos dentro de una crisis de hechos y consecuencias políticas, económicas y sociales, no solo en lo interno sino también en lo externo. Es importante entender que sus causas no son solo económicas o sociales, el hecho político es el determinante, además ha sido preparado afuera y exportado a nuestro país, entender sus orígenes y causas es fundamental para comprender y poder buscar no solo el antídoto, es un virus que se fue incubando estratégicamente, el laboratorio está en el caribe, pero su sitio de ejecución  y desarrollo ha sido principalmente Venezuela y con proyección internacional, aquí es importante entender las condiciones geográficas y geopolíticas de Venezuela, de igual forma el poder influyente del terrorismo mundial, el narcotráfico, la delincuencia organizada, la guerrilla exportada, el determinismo político por la posesión de riquezas mineras altamente estratégicas, el derrumbamiento del sistema institucional constitucional y el grave hecho de una total ausencia de liderazgo político, tanto de partidos como personales.
En este análisis no podemos desatender ciertos hechos históricos. En los inicios del siglo XX Venezuela era uno de los países más pobres y atrasados, su organización política interna era casi nula, era un país que funcionaba determinado por los intereses personalistas de los caudillos, entendidos estos como los que conformaron la élite de los Héroes de la Patria y los grandes señores dueños de altas extensiones de tierra, su patrimonio estaba conformado por el dominio absoluto sobre la propiedad de la tierra, su influencia política en estamento gubernamental y la legión de vasallos: campesinos que solo habían heredado de la guerra de independencia su condición de instrumento productivo para el enriquecimiento de los Héroes y continuadores soñadores de un paraíso inalcanzable, solo tenían dentro de si su condición de ignorantes y vasallos, pero con un gran valor, ser los grandes cultivadores y los grandes soldados de una generación mistificada.
A la llegada del petróleo el país cambia profundamente, ya no es pobre ni indiferente al interés de capitales extranjeros, pero sigue careciendo de una clase política donde el futuro lo constituye el poder y el dominio sobre los sectores productivos, nace una nueva elite, una burocracia económica sustentada por los medios económicos y políticos. Con las inversiones extranjeras, nuestras políticas sobre todo las económicas van a depender mucho más de las empresas internacionales y de aquellos países como los Estados Unidos, trasladando al país la técnica y la organización capitalista más avanzada de la época, pero que conlleva condiciones de dependencia tecnológica, pues nuestro país no tenía ninguna posibilidad de participar en la producción y desarrollo de la maquinaria y equipo, actividad que se reservan los países desarrollados. Por su importancia el petróleo pasó a ser el factor determinante en aquella prosperidad económica, ya que fue y será la energía vital para el desarrollo industrial del mundo, sobretodo en el momento de la Primera Guerra Mundial donde Venezuela se caracterizó como país exportador de abundante petróleo, con grandes recursos petrolíferos, generando interés de potencias como: Estados Unidos, Inglaterra, Holanda.
Así comportados los hechos, Venezuela inicia la era de un país dueña de una gran riqueza natural y dependiente de los ingresos económicos que generan una renta petrolera, con una elite política, dentro de ella buenos y honestos intelectuales que empiezan a ver los nubarrones negros que determinaran la vida nacional, pero carentes voluntad y salvoconductos para ingresar a donde se toman las grandes decisiones: el poder; ellos se conforman con lo que obtiene y soportan la burocracia oficial dependiente del paternalismo oficial; sin embargo se empieza a generar un despertar agresivo, conformado por un grupo de estudiantes que venían consumiendo las vitaminas del intelecto de los procesos de cambio vivido en Europa  y predispuesto a ser protagonistas de una nueva historia: nace la generación del 28. Esta generación se organiza, se prepara intelectualmente y se crea un objetivo noble y patriótico, la Venezuela del futuro. Podríamos entender que con ellos se dan las bases para la construcción de la primera vía hacia la transición política nacional. Consumen su tiempo en el estudio y lectura de las filosofías políticas del momento, fundamentalmente en lo que se empieza a conocer como la filosofía marxista, la revolución americana, la revolución francesa y la revolución soviética. Alejandro Korn, ya daba cuenta de ello: “De allende los mares recibimos, en efecto, la indumentaria y la filosofía confeccionadas. Sin embargo; al artículo importado le imprimimos nuestro sello. Si a nosotros se nos escapa, no deja de sorprender al extranjero que nos visita; suele descubrirnos más rasgos propios –buenos o malos– de cuanto nosotros mismos sospechábamos” Los barcos de La Guaira, con rumbo a Europa y otros países, se acostumbran a recibir jóvenes cargados de fogosidad revolucionaria, en el exilio los estudiantes, desarrollan una intensa actividad política que se traduce en el temprano diseño de lo que será la nueva institucionalidad política de Venezuela. “Como documento político fundamental aparece en 1931 el Plan de Barranquilla que proponía la lucha contra el caudillismo militarista y el manejo de la cosa pública por los civiles, la confiscación de los bienes de Gómez, la creación de Tribunales de Responsabilidad Civil y Administrativa, la revisión de las concesiones petroleras otorgadas al capital extranjero, la nacionalización de las fuentes de energía y la municipalización de todas las empresas de servicios públicos  –  hay que  destacar que este reclamo aparece ya en 1928 en el planteamiento del Partido Revolucionario Venezolano – y la convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente para que decidiera la suerte del país.” Velásquez (Ibíd.) explica que, en 1932,  Betancourt  plantea  la  primera  polémica  ideológica  con  los  nuevos  dirigentes  venezolanos influenciados por el pensamiento marxista en su publicación “Con quién estamos y contra quién estamos”. En ella advierte el fracaso de un partido de la clase obrera por la debilidad misma de ese sector en la población venezolana, proponiendo en cambio la creación de un amplio frente policlasista  y revolucionario para oponerse a los poderosos intereses nacionales e internacionales que representaba Juan Vicente Gómez. Ese mismo año 1932 Rómulo Betancourt y otros colaboradores forman en el exilio la Alianza Revolucionaria de Izquierda (ARDI) que se transforma el Movimiento de Organización Venezolana (ORVE) en 1936 y luego el Partido Democrático Nacional (PDN) ese mismo año, de cuya transformación posterior surge Acción Democrática en 1941” (Ramon Velásquez, 1976). Paralelamente a la avanzada irrupción de la propaganda marxista, en 1934 se realiza el Congreso de la Juventud de Acción Católica en Roma y allí participa el Bachiller Rafael Caldera. En ese Congreso se acuerda la necesidad de fundar en América Latina partidos que respondieran al ideario cristiano, orientados a las reformas sociales, capaces de enfrentar al movimiento comunista que monopolizaba las universidades y movimientos obreros.
En diciembre de 1936 se produce la muerte del dictador Juna Vicente Gómez, quien de inmediato es sustituido por el General Eleazar López Contreras, quien para el momento se desempeñaba como Ministro de Guerra y Marina, electo por el  Gabinete, para  encargarse  de  la  Presidencia  de  la  República  conforme  a  lo dispuesto  en  el  artículo  97  de  la  Constitución  Nacional. Luego de asumir el cargo el nuevo Presidente se dirige al país en una alocución donde cabe destacar: “(…) la salud de la República estuvo a punto de sucumbir: en ese momento  crítico  habían  dos  corrientes:  una  constitucionalista,  formada  por  los  Ministros  y algunos Presidentes de Estado y otra, personalista. Triunfó como todos saben la Constitucionalista y los hombres  del  antiguo  régimen  que  hoy  me  acompañan  hicieron  en  ese  momento  crítico  un  gran servicio a la patria, no me parece justo descartarlos (…)”, para agregar a continuación que el Gabinete es un término medio formado por algunos del antiguo régimen que respetaron el constitucionalismo y por “hombres de hoy”. (Ibíd., Doc. 13, pp. 55-59).
Con el fallecimiento de Gómez se da nacimiento en Venezuela una nueva época, concluyen los periodos iniciados a partir de la gesta independentista, Gómez termina con los caudillos regionales y a su fallecimiento se da una transición pacífica hacia la democracia; vale destacar algunos hechos significativos; el agotamiento de los caudillos regionales, la instauración de un gobierno central, el surgimiento de  reformas fundamentales en el sistema constitucional, el nacimiento de un nuevo sistema económico producto de la aparición del petróleo, el nacimiento de los primeros partidos políticos en consonancia con una nueva generación de líderes políticos, con formación intelectual e ideológica inspirada en corrientes internacionales que le permite una visión de país moderno, hecho este que se expresa en un documento político fundamental que aparece en 1931, primera iniciativa política en búsqueda de consensuar acuerdos y con visión de programa político, “el Plan de Barranquilla” que proponía la lucha contra el caudillismo militarista y el manejo de la cosa pública por los civiles, la confiscación de los bienes de Gómez, la creación de Tribunales de Responsabilidad Civil y Administrativa, la revisión de las concesiones petroleras otorgadas al capital extranjero, la nacionalización de las fuentes de energía y la municipalización de todas las empresas de servicios públicos; Rómulo Betancourt, en su obra, Venezuela Política y Petróleo, señala: “Nos entregamos a la apasionada indagación de las raíces doctrinarias de las diversas tesis políticas. Devoramos, más que leímos, libros de historia, de economía, de ciencias sociales. Se operó en la mayoría de los estudiantes exilados ese fenómeno común a las juventudes americanas de los años treinta: con fervor de neófitos sorbimos cuanto escribieron los clásicos del socialismo”.
La muerte de Juan Vicente Gómez, genera un cambio político y el establecimiento de un rumbo, donde la conducción está en manos de la conocida Generación del 28, deja la política de ser determinada por la aventura personalista para transformase en programa de gestión, se crean rumbos con destinos ciertos, nace el camino hacia la democracia y la gestión de gobierno, nace un ideal en beneficio de un nuevo país. Quienes asumen la dirección política tienen formación política, identidad nacional, en cada uno de ellos hay un liderazgo propio, un liderazgo fundamentado en bases ideológicas conformadas en el ideal de formar el nuevo país, no obstante la influencia externa, se puede apreciar un gran sentido renovador, es el caso de Acción Democrática, que en su declaración ideológica se identifica como un partido policlasista, va a un pluralismo participativo social, su comportamiento político es en función de la particpacion de las diversas clases sociales.
Se inicia la década del cuarenta, la aparición de los primeros partidos políticos, la conocida Revolución de Octubre, la primera Constitución Nacional con base ideológica y producto de un debate nacional, el Primer Gobierno democrático constitucional y de elección res popular y cierra la década con un gran tropiezo político, primera manifestación de los rezagos de la historia: un golpe de estado y una nueva dictadura. Los nuevos tiempos estarán determinados por el militarismo, el sectarismo, la exclusión, el populismo, el personalismo y un crecimiento económico determinado por el rentismo petrolero y la ausencia de un concierto armónico político que garantice la gobernabilidad. Cabe destacar que el mundo político queda orquestado por tres grandes partidos políticos: Acción Democrática, partido popular con tintes ideológicos izquierdistas, COPEI, partido de influencia religiosa y Unión Republicana Democrática (URD), también de influencia izquierdista. En los liderazgos políticos personales, quedan las figuras destacadas de Rómulo Betancourt, Raúl Leoni, Rafael Caldera y Jovito Villalba.
¿La época que concluye se orientó por los cambios de gobiernos o por procesos de transición concertados? ¿Nacieron los liderazgos políticos colectivos y de partidos?

 


 [V1]

miércoles, 3 de abril de 2019


ATALAYA DE LA HISTORIA.
¿Nos sigue determinando el pasado? ¿Requerimos de un cambio o crear una ruta? IResultado de imagen para imagenes de la conquista de america
Genio R. Lobo.
“Luis Castro Leiva, en su estudio sobre la filosofía de la historia venezolana, dejo en el aire una pregunta que no ha sido contestada, y quizás nunca lo sea: ¿es posible pensar a Venezuela fuera de Bolívar?, o lo que  es lo mismo, ¿Qué destino hubiera tenido Venezuela si pudiera pensarse fuera de Bolívar? La interrogante no es ociosa. El pensamiento bolivariano como filosofía política, como origen y destino de la patria, es una surte sellada. Un horizonte melancólico que nos obliga a dar testimonio del mártir de la Independencia como al creyente de su fe”. (p.13)  … “si la historia pareciera ser sin nosotros? Irónicamente Alberto Barrera Tyszka escribe en un artículo periodístico: Por supuesto que si somos unos apátridas. No lo susurramos con vergüenza, además. Queremos que todo el mundo lo sepa, que se imprima, que se publique en el periódico este domingo. Apátridas. Es una esdrújula maravillosa, tan sonora. Eso queremos ser. No nos interesa nada la patria del poder… No pertenecemos, ni deseamos formar parte de la patria que Nicolás Maduro invoca cuando agita la venezolanidad y apela a nuestra herencia heroica, a nuestro destino de glorias guerreras.” (p.17) La Herencia de la Tribu. Ana Teresa Torres.
Dedicatoria:
A mi hija Sussy, mi primogénita, semilla concebida hace 49ª,
primor de mi unión matrimonial y mi compañera, junto
a su madre a mi acto de graduación, (50a) final de una etapa e inicio de una nueva.
A mis dos hijos varones: Javier y Carlos. (Hoy de  cumpleaños)
A una madre dedicada a sus hijos: Raizza

“Hay pasados que no terminan de irse” (La Herencia de la Tribu).
Doy inicio a una saga que trata de incursionar por los intricados caminos de la historia de nuestros nacionalidad, si así se puede entender, analizando hechos históricos que caracterizaron al país en su nacimiento, tratare de presentar un análisis que nos distancie de la mitología y nos lleve a conocer una historia que nos induzca a lograr nuestra identidad y visión de país, hasta el momento perdida en una narrativa belicista, pintoresca, perdida en las lianas de una selva de heroísmo y ausentismos, es el relato heroico el que ha prevalecido, con desmedro de la producción social y cultural ejecutada por los ciudadanos. Porque nuestros ancestros, al igual que el conquistador, se perdieron en la búsqueda de “El Dorado”, ¿si este ha sido nuestra cuna.? Cabe destacar que el ciudadano como colectivo no se siente orgulloso de la construcción de la civilidad, no se le ha permitido sentirse actor de su propia historia, solo ha sido utilizado por los héroes o actores políticos, de ahí, se hace valido el criterio de que “La atención publica ha estado siempre saturada por la clase política, es decir, por los profesionales del poder”. (La Herencia de la Tribu).
En su primera parte este trabajo comprenderá el análisis de momentos determinantes como el: descubrimiento y conquista, la colonia, 19 de abril, 5 de julio, Congreso de Angostura, gesta independentista, separación de la Gran Colombia, la Guerra Federal, héroes y caudillos hasta la llegada de los Andinos al poder.
El día a día de los venezolanos está determinado al momento por la incertidumbre y desconcierto ante una crisis política, social y económica que no presenta alternativas de solución, una crisis a la cual no se le ha sabido conseguir ni sus causas ni su solución; los políticos cabalgan sobre ella sin rumbo determinado, los historiadores, intelectuales, analistas y muchos mas han ido a la búsqueda de distintas y variadas causas, muchas en la especulación del proceso económico que oriento el proceso democrático nacido a partir de mediados del pasado siglo, otros han cargado la responsabilidad a los partidos políticos y sus principales activistas; lo grave no es solo la crisis en si misma sino la ausencia de una propuesta de rumbo para salir de la misma, la prevalencia de los intereses personales o de parcialidades políticas, el no entender que mientras no exista un plan de ruta que nos indique hacia donde se debe ir, el porque es ese el lugar a donde se debe ir, se nos hace más difícil lograr la ruta y la meta.
En el análisis al que doy inicio pretendo adentrarme en el proceso histórico tanto nacional como continental, incluyendo antecedentes y hechos que contribuyeron al nacimiento de nuestro país, para reburujar  en la búsqueda de circunstancias que han podido determinar nuestro nacimiento como país, como Estado, nuestra identidad nacional, nuestra visión de nación, si la hay y de no haberla saber por que no existe, el porque de los mitos de los héroes y sus consecuencias, la ideología de la cultura racista dominante, el caudillismo, la influencia determinante de una economía petrolera o de minería de extracción, hacia ello ira este análisis.
El filósofo Yeshayahu Leibowitz afirmó que un pueblo no es una realidad objetiva, sino el producto de la conciencia subjetiva. Para Leibowitz, un pueblo existe en la medida en que un colectivo se reúne con la conciencia de formar una nación y que esta conciencia se transmite de generación en generación. Es una conciencia con una «duración histórica» que no es consecuencia de la «realidad» llamada pueblo, pero es causa y condición de su existencia.
Los venezolanos hemos ido construyendo nuestra propia memoria historica y que podemos entender como afrenta hacia el futuro, o nuestra responsabilidad, analizada a traves de los hechos históricos, para definir nuestro futuro, en especial por el momento de crisis que nos azota. Entender el proceso de conquista y colonización de nuestra América nos lleva a revisar dos historias: la de Europa y muy especialmente la de España, donde, para el momento, coexistía una diversidad cultural y una crisis en la monarquía borbónica de España, donde se sucedieron hechos en los inicios del siglo XVII
 (1800), la invasión de Napoleón, que llevan a la monarquía Española a una crisis generalizada influyente en la transformación de las colonias hispanoamericanas en Estados independientes, tema casi olvidado o no bien estudiado en sus dimensiones reales; en segundo lugar la americana, donde intervinieron tanto hechos como causas diferentes en los orígenes de la conquista, tanto en lo político como en lo religioso y cultural. Cabe preguntar: ¿Tales hechos fueron determinantes en moldear e influir nuestra existencia?, ¿A más de quinientos años podemos borrar el ancestro cultural de las sociedades que habitaban este continente? ¿Se origino “un nuevo mundo” o fue “el final de un viejo mundo”? ¿Ese habitante, ese indio, habitante milenario, sometido a la barbarie de un sistema desconocido y cruel, ha sido subestimado e ignorado como sujeto de historia? ¿Es o no obligante revisar esa historia, es obligante o no, revisar los métodos de enseñanza de los jóvenes sobre la vida y las culturas autóctonas? Donde han quedado las subyaciencias arquetipales, los aportes mitológicos y cosmogónicos, las expresiones científicas de una cultura milenaria que por ser diferente, puede considerarse menos valiosa? ¿Existe o no, en las capas dirigentes de América Latina una responsabilidad histórica ante lo que fuimos ayer y lo que somos hoy? (Carmen Aranguren R. ULA. 1992).
Estas y muchas otras preguntas tratare de descifrar en el presente trabajo, donde colocare al indígena en su cultura, con sus ancestros, junto a un conquistador que llego a nuestro continente, unos en la búsqueda de las riquezas para satisfacer las necesidades de la corono española y cumplir así con su condición de vasallo y otro que agotado por las presiones religiosas y la impotencia de realización de sus sueños tuvo que emigrar en la búsqueda de nuevos espacios. Tanto el conquistador español como el inglés, trajo una cultura, y fomento una cultura, ambos terminaron con un “viejo mundo” y sembraron, “un nuevo mundo”. Cual ha sido nuestra herencia a traves de los tiempos. Entender esa herencia, su uso, el camino recorrido y el por recorrer, constituye una gran tarea. Los denominados Padres de la Patria en Norteamérica fomentaron una filosofía dirigida a crea una nación, en Estado nuevo, independiente dotado de identidad propia, para el futuro, en Latinoamérica se formo un pensamiento de solidaridad con la corona española, no una independencia total contra España.
“en nuestra memoria colectiva, la aventura de los conquistadores evoca imágenes de triunfo, de riqueza y de gloria, y aparece como una epopeya.  La historiografía occidental asocia el descubrimiento de América” a los conceptos de "renacimiento “y de “tiempos modernos”; la expedición de Colón coincide con el comienzo de una nueva era.  Pero se trata de una nueva era para Europa.  Desde la perspectiva de los indios vencidos la conquista significa un final: la ruina de sus civilizaciones.  (Watchel,  N.,1976,  p.35).
Próxima entrega: “Conquista, colonización y nuestra herencia”









ATALAYA DE LA HISTORIA. (IV) 

"Todo libro de historia digno de ese nombre debiera incluir un capítulo que se titularía más o menos: ¿Cómo puedo saber lo que voy a decir? Estoy persuadido de que si se conociesen estas confesiones, hasta los lectores que no fueran del oficio hallarían en ellas un verdadero placer intelectual. El espectáculo de la investigación, con sus éxitos y fracasos, no es casi nunca aburrido. Lo acabado es lo que destila pesadez y tedio." Marc Bloch
“Una hermenéutica adecuada debe mostrar en la comprensión misma la realidad de la historia.  Al contenido de este requisito yo le llamaría ‘historia efectual’. Entender es, esencialmente, un proceso de historia efectual”  Gadamer.
“¿cuál era la alternativa para Iberoamérica? Hemos fracasado en el camino del desarrollo y de la modernidad, pero cómo, por qué, y qué se podía hacer para corregir este desastroso destino tercermundista.” Manual del perfecto idiota latinoamericano.
DEDICATORIA
de esta saga de historia:
A mis padres: Abel y Tulia.
A mis suegros: Isabelino e Isaías.
A los suegros de mi hijo Javier: Víctor y Berenice,
A mis hijos y nietos.
Una dedicatoria a la permanencia de una continuidad sanguínea,
a una continuidad moral,
 una continuidad e identidad nacional.
Cada uno de ellos representa una continuidad, una sucesión de valores:
La sangre, la región Andina, Margarita, Zulia y Oriente,
                                                                                        Cada uno de ellos nos ha dado una identidad de región y un
                                                                                      país
Antes de continuar con mis artículos sobre el análisis referido a hechos históricos que han caracterizado al país desde su nacimiento, voy a desviarme un poco para hacer un breve recorrido sobre la importancia de la memoria histórica, sus alcances y, del por qué estoy tratando de recorrer la historia para escudriñar sobre las causas que han determinado el proceso critico político, social, económico e institucional que determina la vida de nuestro país, transitar sobre las zonas imprecisas de la historia, fabulas, leyendas y mitos, con la finalidad no de reconstruir una realidad, sino de formarnos una idea más clara y objetiva de causas y acontecimientos que marcaron el rumbo de nuestro desarrollo como país; primero, de como el “viejo mundo” que dice haber descubierto nuestro mundo, nos quitó la condición de viejo mundo, como se destruyó una civilización milenaria, como fuimos insertados en una cultura ajena, colocándonos el mote de nuevo mundo pero destruyendo una cultura, una forma de vida, que si bien es cierto permanecía desconocida, tenía sus propias raíces, era un cultura que podrá decirse se encontraba detenida en el tiempo, un tiempo que la había hecho lenta, pero que tenía su propia existencia y no tenía derecho a morir destruida por otra ajena, menos que se haya sometido a una especulación, donde mucho se ha ignorado o desvirtuado, dando cabida a mitos y leyendas distante de la realidad y segundo, como un país aparentemente pobre, determinado por la desunión y sin rumbo, hasta finales del siglo XIX; las potencialidades subsumidas en el subsuelo lo lanzaron al capitalismo y lo constituyeron por su ubicación geográfica y geopolítica en un país estratégico codiciado por intereses internacionales colonialistas. Nuestro continente desde los orígenes del descubrimiento fue perseguido por la búsqueda del famoso dorado, la expansión española dese sus inicios más que una expansión territorial fue la búsqueda de riquezas. Esas potencialidades mineras, escondidas por siglos en nuestro subsuelo, al ser descubiertas cambiaron totalmente el rumbo de nuestro país, pasamos de ser marginales, tanto en lo nacional como internacional, a constituirnos en capitalistas, las miradas del mundo se volcaron sobre el país ignorado, no solo los magnates de las finanzas, sino también los políticos; en respeto a la brevedad, solo me referiré, por ser fundamental en la agenda de persecución, al magnate caribeño de la ideologización interesada del totalitarismo, quien vio en la riqueza petrolera la gran oportunidad de sobrevivir al desalojo soviético, su gran financista revolucionario; Venezuela se le hace su sueño de midas y la suerte, ante el acto responsable del expresidente Betancourt, al negarle el obsequio petrolero, regalo que logra en un advenedizo de la política, de el obtiene el obsequio de la traición a la memoria de Bolívar, al cederle la democracia envidiada, nacida en la segunda mitad del siglo XX, en Latinoamérica, su economía, sus instituciones recibiendo en compensación el compartir el trono de dictador del caribe, dándole así nacimiento a la destrucción de un proceso democrático y la ruina moral, económica e institucional de un país y dándole vida hoy en día al mayor riesgo, junto con el terrorismo y el narcotráfico mundial, que vive la comunidad internacional. El tema lo analizare en profundo en próxima entrega, ya que entender este pasaje político es básico para comprender la crisis del país.
Cuáles fueron los valores de ese viejo mundo, que, más que viejo era un mundo desconocido, utilizado como puente para expandir el poder de la corona española y mejorar las riquezas de una Corona altamente endeudada como consecuencia de los conflictos monárquicos del momento.  Todo ello conforman inquietudes que mueven a incursionar en la historia, es como un gusanillo del conocer, es una curiosidad derivada de no aceptar someternos a vivir la ignorancia, es como tomar a esas curiosidades que llevaron al incansable Heródoto de Halicarnaso, a inquirir por todas partes testimonios de esas verdades, que le inquietaban; es cierto nos dieron un lenguaje, una religión, pero nos marcaron un destino, que hoy en día no hemos sabido entender ni nos ha permitido obtener un rumbo cierto y definido. Al indígena, a los pardos, al blanco criollo, a los mantuanos, a todos los descendientes se les estimo “vasallos” de la corona y como vasallos un 19 de abril lanzaron el grito de solidaridad al rey Fernando VII.
El descubrimiento nos ha permitido crecer como un país con un mismo idioma y sobre una religión. Esto es lo que nos hace ser miembros de una misma comunidad idiomática y religiosa que, con sucesos históricos y sociales diferentes a ambos lados del Océano, nos permite comprendernos y compartir una herencia cultural. Es la impresión que tienen un hablante de cualquier país hispanoamericano y un hablante de España cuando intercambian una comunicación en la que la lengua española se utiliza de diferente manera, poniendo en marcha distintos recursos lingüísticos, pero que crea sin duda un vínculo común. La intuición del hablante popular percibirá diferencias fundamentalmente entonativas, que no sabe describir muy bien, pero que otorga una cualidad más musical a la entonación del español americano. Curiosamente, ambos se tienen aprecio sociolingüístico: el hablante de la Península Ibérica piensa que en América se habla una lengua más pura, más ajustada a los usos correctos, mientras que el hablante americano sigue viendo en la norma peninsular un modelo digno de ser tenido en cuenta.
Ese descubrimiento, esa colonización dio origen a un choque de civilizaciones, no tan solo en el sur del continente americano, sino también en el norte, pero con efectos y consecuencias diferentes. Esas consecuencias en la conformación de una nueva sociedad ha permitido la subsistencia de dos civilizaciones distintas en la concepción del futuro de cada una, en el sur se embarcaron seres en búsqueda de una aventura o una fuga ante la incertidumbre de un futuro cierto, una indefinición de identidad ante lo que era y lo que queria, una falta de visión de país y una dependencia ante la improvisación y permeables a concepciones ideológicas que oscurecieron el desarrollo y el andar por los caminos de la modernidad; por el contrario en el norte el colono fue un soñador en búsqueda de un tierra de promisión, fue el forjador del sueño americano, marco diferencias y distancias en cuanto a la dependencia de la monarquía de origen, en ellos no nació el sentimiento de dependencia, llegaron para quedarse, a sus influencias o dependencias religiosas o de tierra de origen  les dieron ubicación clara y definida, llegaron para ser distintos, radicarse, desarrollar identidad y crear una nueva nación con ideales propios y con una ruta de subsistencia, crecimiento y desarrollo completamente distinta e independencia, la independencia no la declararon, la llevaban por dentro y le dieron rumbo e identidad propia.
El conquistador español llego a las tierras descubiertas y conquistadas, unos para quedarse y otros solo en la búsqueda de riqueza, sembraron su lengua original, sus costumbres y su identificación con la corona española, hicieron de los terrenos conquistados una extensión de España y de la religión católica, del vasallaje, continuaron siendo los mismos, pero en tierras distantes. Conquistador y Misioneros ejercieron a plenitud su tarea de fomentar e instaurar la dependencia tanto a la Corona española como a la Iglesia Catolica. Como lo indico el inolvidable Andrés Eloy Blanco, nos enseñaron a andar tras un hombre a caballo y amarrados de la cola de su caballo y carentes de andar propio.
“La democracia puede emerger en cualquier lugar, pero sólo puede arraigarse si trae consigo, aunque sea de forma gradual, una sociedad más próspera, justa y ética.” Larry Diamond

Próxima entrega: La conquista, colonia, movimiento independentista. ¿Herencia de dependencia?

lunes, 11 de marzo de 2019


ATALAYA DE LA HISTORIA.
¿Nos sigue determinando el pasado? ¿Requerimos de un cambio o crear una ruta? I
Genio R. Lobo.
“Luis Castro Leiva, en su estudio sobre la filosofía de la historia venezolana, dejo en el aire una pregunta que no ha sido contestada, y quizás nunca lo sea: ¿es posible pensar a Venezuela fuera de Bolívar?, o lo que  es lo mismo, ¿Qué destino hubiera tenido Venezuela si pudiera pensarse fuera de Bolívar? La interrogante no es ociosa. El pensamiento bolivariano como filosofía política, como origen y destino de la patria, es una surte sellada. Un horizonte melancólico que nos obliga a dar testimonio del mártir de la Independencia como al creyente de su fe”. (p.13)  … “si la historia pareciera ser sin nosotros? Irónicamente Alberto Barrera Tyszka escribe en un artículo periodístico: Por supuesto que si somos unos apátridas. No lo susurramos con vergüenza, además. Queremos que todo el mundo lo sepa, que se imprima, que se publique en el periódico este domingo. Apátridas. Es una esdrújula maravillosa, tan sonora. Eso queremos ser. No nos interesa nada la patria del poder… No pertenecemos, ni deseamos formar parte de la patria que Nicolás Maduro invoca cuando agita la venezolanidad y apela a nuestra herencia heroica, a nuestro destino de glorias guerreras.” (p.17) La Herencia de la Tribu. Ana Teresa Torres.
Dedicatoria:
A mi hija Sussy, mi primogénita, semilla concebida hace 49ª,
primor de mi unión matrimonial y mi compañera, junto
a su madre a mi acto de graduación, (50a) final de una etapa e inicio de una nueva.
A mis dos hijos varones: Javier y Carlos. (Hoy de  cumpleaños)
A una madre dedicada a sus hijos: Raizza

“Hay pasados que no terminan de irse” (La Herencia de la Tribu).
Doy inicio a una saga que trata de incursionar por los intricados caminos de la historia de nuestros nacionalidad, si así se puede entender, analizando hechos históricos que caracterizaron al país en su nacimiento, tratare de presentar un análisis que nos distancie de la mitología y nos lleve a conocer una historia que nos induzca a lograr nuestra identidad y visión de país, hasta el momento perdida en una narrativa belicista, pintoresca, perdida en las lianas de una selva de heroísmo y ausentismos, es el relato heroico el que ha prevalecido, con desmedro de la producción social y cultural ejecutada por los ciudadanos. Porque nuestros ancestros, al igual que el conquistador, se perdieron en la búsqueda de “El Dorado”, ¿si este ha sido nuestra cuna.? Cabe destacar que el ciudadano como colectivo no se siente orgulloso de la construcción de la civilidad, no se le ha permitido sentirse actor de su propia historia, solo ha sido utilizado por los héroes o actores políticos, de ahí, se hace valido el criterio de que “La atención publica ha estado siempre saturada por la clase política, es decir, por los profesionales del poder”. (La Herencia de la Tribu).
En su primera parte este trabajo comprenderá el análisis de momentos determinantes como el: descubrimiento y conquista, la colonia, 19 de abril, 5 de julio, Congreso de Angostura, gesta independentista, separación de la Gran Colombia, la Guerra Federal, héroes y caudillos hasta la llegada de los Andinos al poder.
El día a día de los venezolanos está determinado al momento por la incertidumbre y desconcierto ante una crisis política, social y económica que no presenta alternativas de solución, una crisis a la cual no se le ha sabido conseguir ni sus causas ni su solución; los políticos cabalgan sobre ella sin rumbo determinado, los historiadores, intelectuales, analistas y muchos mas han ido a la búsqueda de distintas y variadas causas, muchas en la especulación del proceso económico que oriento el proceso democrático nacido a partir de mediados del pasado siglo, otros han cargado la responsabilidad a los partidos políticos y sus principales activistas; lo grave no es solo la crisis en si misma sino la ausencia de una propuesta de rumbo para salir de la misma, la prevalencia de los intereses personales o de parcialidades políticas, el no entender que mientras no exista un plan de ruta que nos indique hacia donde se debe ir, el porque es ese el lugar a donde se debe ir, se nos hace más difícil lograr la ruta y la meta.
En el análisis al que doy inicio pretendo adentrarme en el proceso histórico tanto nacional como continental, incluyendo antecedentes y hechos que contribuyeron al nacimiento de nuestro país, para reburujar  en la búsqueda de circunstancias que han podido determinar nuestro nacimiento como país, como Estado, nuestra identidad nacional, nuestra visión de nación, si la hay y de no haberla saber por que no existe, el porque de los mitos de los héroes y sus consecuencias, la ideología de la cultura racista dominante, el caudillismo, la influencia determinante de una economía petrolera o de minería de extracción, hacia ello ira este análisis.
El filósofo Yeshayahu Leibowitz afirmó que un pueblo no es una realidad objetiva, sino el producto de la conciencia subjetiva. Para Leibowitz, un pueblo existe en la medida en que un colectivo se reúne con la conciencia de formar una nación y que esta conciencia se transmite de generación en generación. Es una conciencia con una «duración histórica» que no es consecuencia de la «realidad» llamada pueblo, pero es causa y condición de su existencia.
Los venezolanos hemos ido construyendo nuestra propia memoria historica y que podemos entender como afrenta hacia el futuro, o nuestra responsabilidad, analizada a traves de los hechos históricos, para definir nuestro futuro, en especial por el momento de crisis que nos azota. Entender el proceso de conquista y colonización de nuestra América nos lleva a revisar dos historias: la de Europa y muy especialmente la de España, donde, para el momento, coexistía una diversidad cultural y una crisis en la monarquía borbónica de España, donde se sucedieron hechos en los inicios del siglo XVII
 (1800), la invasión de Napoleón, que llevan a la monarquía Española a una crisis generalizada influyente en la transformación de las colonias hispanoamericanas en Estados independientes, tema casi olvidado o no bien estudiado en sus dimensiones reales; en segundo lugar la americana, donde intervinieron tanto hechos como causas diferentes en los orígenes de la conquista, tanto en lo político como en lo religioso y cultural. Cabe preguntar: ¿Tales hechos fueron determinantes en moldear e influir nuestra existencia?, ¿A más de quinientos años podemos borrar el ancestro cultural de las sociedades que habitaban este continente? ¿Se origino “un nuevo mundo” o fue “el final de un viejo mundo”? ¿Ese habitante, ese indio, habitante milenario, sometido a la barbarie de un sistema desconocido y cruel, ha sido subestimado e ignorado como sujeto de historia? ¿Es o no obligante revisar esa historia, es obligante o no, revisar los métodos de enseñanza de los jóvenes sobre la vida y las culturas autóctonas? Donde han quedado las subyaciencias arquetipales, los aportes mitológicos y cosmogónicos, las expresiones científicas de una cultura milenaria que por ser diferente, puede considerarse menos valiosa? ¿Existe o no, en las capas dirigentes de América Latina una responsabilidad histórica ante lo que fuimos ayer y lo que somos hoy? (Carmen Aranguren R. ULA. 1992).
Estas y muchas otras preguntas tratare de descifrar en el presente trabajo, donde colocare al indígena en su cultura, con sus ancestros, junto a un conquistador que llego a nuestro continente, unos en la búsqueda de las riquezas para satisfacer las necesidades de la corono española y cumplir así con su condición de vasallo y otro que agotado por las presiones religiosas y la impotencia de realización de sus sueños tuvo que emigrar en la búsqueda de nuevos espacios. Tanto el conquistador español como el inglés, trajo una cultura, y fomento una cultura, ambos terminaron con un “viejo mundo” y sembraron, “un nuevo mundo”. Cual ha sido nuestra herencia a traves de los tiempos. Entender esa herencia, su uso, el camino recorrido y el por recorrer, constituye una gran tarea. Los denominados Padres de la Patria en Norteamérica fomentaron una filosofía dirigida a crea una nación, en Estado nuevo, independiente dotado de identidad propia, para el futuro, en Latinoamérica se formo un pensamiento de solidaridad con la corona española, no una independencia total contra España.
“en nuestra memoria colectiva, la aventura de los conquistadores evoca imágenes de triunfo, de riqueza y de gloria, y aparece como una epopeya.  La historiografía occidental asocia el descubrimiento de América” a los conceptos de "renacimiento “y de “tiempos modernos”; la expedición de Colón coincide con el comienzo de una nueva era.  Pero se trata de una nueva era para Europa.  Desde la perspectiva de los indios vencidos la conquista significa un final: la ruina de sus civilizaciones.  (Watchel,  N.,1976,  p.35).
Próxima entrega: “Conquista, colonización y nuestra herencia”

martes, 15 de enero de 2019

LEY DEL ESTATUTO QUE RIGE LA TRANSICIÓN A LA DEMOCRACIA Y EL RESTABLECIMIENTO DE LA VIGENCIA DE LA CONSTITUCIÓN DE LA REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA I DISPOSICIONES GENERALES Artículo 1. El presente Estatuto establece los lineamentos que regirán la transición a la democracia y el restablecimiento de la vigencia de la Constitución Bolivariana de Venezuela, como resultado de la inexistencia de Presidente electo a partir del 10 de enero de 2019, y por ende, la usurpación derivada del vacío de poder derivado de tal hecho. Artículo 2. La aplicación del presente Estatuto se rige por los siguientes principios: 1. Se ratifica que el evento político celebrado el 20 de mayo de 2018 no puede ser considerado como una elección presidencial, de acuerdo con los artículos 25 y 138 de la Constitución. 2. No existe un Presidente electo que pueda asumir la Presidencia de la República el 10 de enero de 2019, día en el cual comienza un nuevo período presidencial, tal y como disponen los artículos 230 y 231 de la Constitución. 3. El ejercicio de la Presidencia por Nicolás Maduro –o por cualquier otro funcionario o personero del régimen de facto- es considerado una usurpación de funciones en los términos del artículo 138 de la Constitución. Artículo 3. La usurpación de la Presidencia de la República, de acuerdo con el artículo 138 de la Constitución, deriva del ejercicio de ese cargo por quien no es Presidente electo ni tiene la cualidad constitucional para ejercer tal cargo. Como resultado de ello, todos los actos del Poder Ejecutivo Nacional a partir del 10 de enero de 2019 se consideran nulos e ineficaces, y quienes contribuyan en esa usurpación comprometerán su responsabilidad. Como resultado de lo anterior, a partir del 10 de enero de 2019 cesa el deber de obediencia al régimen de Nicolás Maduro, correspondiendo a los funcionarios obedecer las decisiones dictadas por la Asamblea Nacional en el marco del presente Estatuto. Artículo 4. De conformidad con el artículo 333 de la Constitución, los objetivos del presente Estatuto son los siguientes: 1. Regular las actuaciones de la Asamblea Nacional y del resto de Poderes Públicos legítimos en Venezuela mientras dure la usurpación de la Presidencia de la República como consecuencia del vacío de poder originado por inexistencia de Presidente electo para el período 2019-2025. 2. Adoptar las decisiones que permitan a la Asamblea Nacional restaurar el orden constitucional y democrático y la reconciliación nacional. 3. Establecer los lineamientos conforme a los cuales la Asamblea Nacional ejercerá ante la comunidad internacional los derechos del Estado venezolano, hasta tanto sea debidamente solventada la ausencia de Presidente electo. 4. Crear al Consejo Nacional para la Transición Democrática, para coordinar el conjunto de acciones que permitan el cese de la usurpación de la Presidencia de la República y la transición a la democracia, de acuerdo con el presente Estatuto y las demás Leyes y decisiones dictadas por la Asamblea Nacional. 5. Establecer los lineamientos políticos y económicos que guiarán las acciones de la Asamblea Nacional necesarias para suplir la ausencia de Presidente electo y la transición democrática, hasta la celebración de elecciones libres y transparentes en el menor tiempo posible. 6. Establecer el procedimiento para designar a los titulares de los Poderes Públicos, como condición necesaria para el restablecimiento del orden constitucional y democrático, así como los lineamientos para rescatar el rol que la Fuerza Armada Nacional debe cumplir en el marco del artículo 328 de la Constitución. 7. Establecer el marco general para implementar las reformas orientadas a rescatar la soberanía popular, promoviendo de esa manera el traspaso del poder a autoridades civiles electas en comicios libres y transparentes. 8. Establecer el marco general para atender la emergencia humanitaria compleja y recuperar la capacidad del Estado venezolano de ejercer su soberanía en todo el territorio nacional. Artículo 5. El cumplimiento de los objetivos señalados en el artículo anterior, la aplicación del presente Estatuto tomará en cuenta tres dimensiones de la transición democrática: 1. La dimensión inicial, caracterizada por la usurpación de la Presidencia de la República por Nicolás Maduro, quien no puede ser considerado Presidente a partir del 10 de enero de 2019. 2. El cese de la usurpación de Nicolás Maduro, en el marco de las medidas legislativas y politicas que aseguren rescatar el ejercicio legítimo de la Presidencia y el restablecimiento del orden constitucional. 3. La celebración de elecciones libres y transparentes, en especial, para la elección de quien deba completar el período presidencial iniciado el 10 de enero de 2019, de conformidad con lo previsto en el presente Estatuto y las demás Leyes y medidas dictadas para la transición a la democracia. Artículo 6. El restablecimiento del orden constitucional y democrático, de conformidad con el artículo 333 de la Constitución, se regirá por lo dispuesto en el presente Estatuto y las demás decisiones que con fundamento en éste dicte la Asamblea Nacional, con los límites derivados de los Tratados y demás instrumentos internacionales de Derechos Humanos en vigor. Artículo 7. La aplicación del presente Estatuto se basa en los valores superiores de la vida, la libertad, la justicia, la igualdad, la solidaridad, la democracia, la responsabilidad social y, en general, la preeminencia de los derechos humanos, la ética y el pluralismo político. II DE LA ACTUACIÓN DEL ESTADO VENEZOLANO ANTE LA COMUNIDAD INTERNACIONAL Artículo 8. La Asamblea Nacional podrá adoptar las decisiones necesarias para el ejercicio de los derechos del Estado venezolano ante la comunidad internacional, a los fines de asegurar el resguardo de los activos, bienes e intereses de la República en el extranjero y promover a la protección y defensa de los derechos humanos del pueblo venezolano, todo ello de conformidad con los Tratados, Convenios y Acuerdos Internacionales en vigor. Artículo 9. En virtud de lo anterior, corresponderá a la Asamblea Nacional el ejercicio de las siguientes actuaciones: 1. Designar a representantes del Estado ante misiones diplomáticas, organismos internacionales y demás sujetos de la comunidad internacional. 2. Asumir la gestión y defensa de los activos de la República Bolivariana de Venezuela y de sus entes en el extranjero, especialmente en lo que respecta a cuentas bancarias, cobro de facturas y obligaciones, así como la gestión de la deuda pública externa, procurando lo correspondiente para la defensa del Estado venezolano ante Cortes extranjeras, Tribunales Internacionales, y Tribunales de Arbitraje Internacional. 3. Contribuir en la investigación de las graves violaciones a derechos humanos, la investigación de las actividades ilícitas relacionadas con corrupción y lavado de dinero a los fines de asegurar la recuperación de los capitales derivados de tales actividades ilícitas. 4. Contribuir a la implementación de los mecanismos de cooperación internacional para atender la emergencia humanitaria compleja y la crisis de refugiados y migrantes, de conformidad con el Derecho Internacional Humanitario. 5. Las demás atribuciones que la Asamblea Nacional asuma de conformidad con el presente Estatuto. Artículo 10. El ejercicio de las atribuciones previstas en este Capítulo se orientarán a promover el proceso de transición democrática en Venezuela y a reinsertar al Estado venezolano en el concierto de las Naciones libres, especialmente, de conformidad con lo dispuesto en la Carta de la Organización de Estados Americanos, la Carta Democrática Interamericana y los demás instrumentos de Derecho Internacional del sistema interamericano de derechos humanos. Artículo 11. Para el efectivo cumplimiento de los objetivos definidos en el presente Estatuto, se promoverá la activa cooperación de la comunidad internacional, muy especialmente para la atención de la emergencia humanitaria compleja bajo los estándares del Derecho Internacional Humanitario y el rescate de la soberanía estatal en todo el territorio nacional. III DEL CONSEJO NACIONAL PARA LA TRANSICIÓN DEMOCRÁTICA Artículo 12. Se crea el Consejo Nacional para la Transición Democrática, como órgano superior de colaboración de los Poderes Públicos legítimos, a los fines de coordinar las decisiones que, en el marco del presente Estatuto, adopte la Asamblea Nacional para cesar la usurpación de la Presidencia de la República, promover la transición democrática y lograr el restablecimiento del orden constitucional, de conformidad con lo dispuesto en el presente Estatuto. Artículo 13. El Consejo Nacional para la Transición Democrática atenderá a los siguientes objetivos específicos: 1. Impulsar y coordinar las medidas de la Asamblea Nacional que permitan suplir efectivamente la usurpación derivada del vacío de poder por la ausencia del Presidente electo para el período iniciado el 10 de enero de 2019. 2. Impulsar y coordinar las acciones orientadas a la restauración del orden constitucional y democrático, especialmente de acuerdo con las Leyes aprobadas por la Asamblea Nacional para promover la transición política y económica, en el marco del presente Estatuto. 3. La organización y promoción de la participación ciudadana libre, para la legitimación de la transición democrática. La actuación del Consejo Nacional para la Transición Democrática se someterá al presente Estatuto y demás decisiones dictadas por la Asamblea Nacional, a quien corresponderá reglamentar su organización y funcionamiento. Artículo 14. Los integrantes del Consejo Nacional para la Transición Democrática serán designados por la Asamblea Nacional, la cual reglamentará sus condiciones de funcionamiento. La Asamblea Nacional asegurará la efectiva participación y de los representantes de la sociedad civil y de las organizaciones políticas en las actuaciones del Consejo. IV DE LA REINSTITUCIONALIZACIÓN DE LOS PODERES PÚBLICOS Artículo 15. Corresponde a la Asamblea Nacional adoptar las decisiones que, en el marco del artículo 333, permitan recuperar la legitimidad de los Poderes Públicos en Venezuela. Artículo 16. De conformidad con lo establecido en los procedimientos previstos en la Constitución y las Leyes vigentes, la Asamblea Nacional tendrá la potestad de iniciar los procedimientos para designar al Defensor del Pueblo y del Contralor General de la República, así como a los cinco (5) rectores del Consejo Nacional Electoral. Igualmente, tendrá la potestad de adoptar las decisiones orientadas a reestructurar transitoriamente al Consejo de Estado, al Consejo Federal de Gobierno, al Banco Central de Venezuela, así como al resto de Poderes Públicos en el marco del artículo 333 constitucional y las Leyes vigentes. Esas decisiones serán adoptadas con el propósito de producir, en los hechos, el restablecimiento de la Constitución, asegurando el ejercicio efectivo de las funciones que correspondan a quienes sean designados en tales cargos. Artículo 17. La Asamblea Nacional tendrá la potestad de adoptar las medidas necesarias para la reestructuración del Tribunal Supremo de Justicia y del Poder Judicial, para asegurar su independencia y autonomía. De manera especial, podrá adoptar las medidas que permitan la efectiva incorporación de los Magistrados por ésta designados y juramentados en 2017, así como la designación del resto de Magistrados del Tribunal Supremo de Justicia, en cumplimiento de lo dispuesto en la Constitución y en el presente Estatuto. Artículo 18. La Asamblea Nacional adoptará todas las decisiones que permitan la efectiva aplicación de la Constitución, a los fines de asegurar materialmente el cese de la usurpación de funciones de la Presidencia de la República. A estos fines, y de acuerdo con las condiciones políticas imperantes, la Asamblea Nacional podrá adoptar las medidas que permitan el ejercicio transitorio de la Presidencia de la República una vez cese la usurpación actual. En todo caso, el presente Estatuto se orientará a crear las condiciones que permitan la celebración de elecciones libres y transparentes en el menor tiempo posible. Artículo 19. La Asamblea Nacional adoptará todas las medidas orientadas a la efectiva disolución de la ilegítima y fraudulenta asamblea nacional constituyente, y que permitan la progresiva implementación de la Constitución. IV DE LOS LINEAMIENTOS PARA LA TRANSICIÓN POLÍTICA Y ECONÓMICA Artículo 20. La Asamblea Nacional dictará las Leyes que promuevan la transición política exitosa de conformidad con el artículo 333 de la Constitución. Tales Leyes atenderán a los siguientes objetivos: 1. Crear los incentivos jurídicos para que los funcionarios civiles y militares actúen apegados a la Constitución y no obedezcan las órdenes de quien usurpa la Presidencia de la República desde el 10 de enero de 2019, de manera que colaboran y participen en el proceso de transición y de restablecimiento del orden constitucional. 2. Desarrollar el sistema de justicia transicional, orientado especialmente a rescatar la dignidad, la protección y reparación integral de las víctimas de violaciones de derechos humanos, incluyendo las medidas orientadas a establecer la verdad y promover la reconciliación nacional, de acuerdo con lo dispuesto en los Tratados vigentes de derechos humanos. 3. Acordar la amnistía de aquellos ciudadanos que se mantienen privados de libertad, civiles y militares, por delitos políticos o comunes conexos, de acuerdo con la Ley aprobada en este sentido en 2016, la cual será reformada para incluir a aquellos afectados desde ese año. 4. Introducir las reformas a la Fuerza Armada Nacional orientadas al efectivo cumplimiento del artículo 328 de la Constitución y al rescate de la capacidad del Estado para asegurar la defensa de la soberanía nacional en todo el territorio así como el monopolio del ejercicio legítimo de la fuerza. Artículo 21. La Asamblea Nacional dictará las Leyes necesarias a atender la emergencia humanitaria compleja y promover el rescate de la economía venezolana, de conformidad con el Acuerdo del Plan País aprobado el 18 de diciembre de 2018. Tales Leyes atenderán a los siguientes objetivos: 1. Para responder al colapso fiscal y de divisas, se adoptarán las medidas que permitan promover una rápida recuperación económica mediante la asistencia financiera internacional extraordinaria de organismos multilaterales, préstamos bilaterales, donaciones internacionales, reestructuración de sus compromisos de deuda externa y un aumento significativo de su producción petrolera. A tales fines, se restablecerán los principios constitucionales que rigen el ejercicio de las políticas fiscales, cambiarias y monetarias, como condición necesaria para abatir la hiperinflación. 2. Para empoderar a la sociedad civil a los fines de satisfacer sus propias necesidades, se abolirán los controles centralizados y medidas arbitrarias de expropiación y otras medidas similares, incluyendo el control de cambio. A estos fines, se sustituirá el modelo centralizado de controles de la economía por un modelo de libertad y de mercado basado en el derecho de cada venezolano a trabajar bajo las garantías de los derechos de propiedad y libertad de empresa. 3. La nueva política social en su fase de emergencia humanitaria compleja se enfocará en cuatro áreas: (i) programas de abastecimiento y acceso a alimentos básicos; (ii) atención a programas de salud; (iii) programas de atención especializada los sectores más vulnerables de la población y (iv) programas de promoción de empleos de calidad y protección del ingreso familiar. A tales fines, los programas sociales basados en subsidios indirectos, clientelares y corruptos serán sustituidos por subsidios directos transparentes que rompan los vínculos de dependencia social actualmente existentes. 4. La Asamblea Nacional dictará las medidas que rescaten la capacidad de la Administración Pública para promover el desarrollo económico inclusivo basado en la autonomía de la sociedad civil para satisfacer sus propias necesidades. Las empresas públicas serán sometidas a un proceso de restructuración que asegure su gestión eficiente y transparente, incluso, mediante acuerdos público-privados. 5. Para asegurar la correcta capacidad de la Administración Pública se implementarán medidas efectivas de lucha en contra de la corrupción y del crimen organizado. Igualmente se adoptarán las medidas que permitan la recuperación de activos provenientes de la corrupción, los cuales serán preferentemente empleados para atender la emergencia humanitaria compleja y recuperar la economía venezolana. V DE LAS ELECCIONES Artículo 22. La Asamblea Nacional adoptará las medidas que rescaten las condiciones de integridad electoral y permitan la realización de la elección presidencial correspondiente al período que inició el 10 de enero de 2019, así como las demás elecciones libres y transparentes que correspondan. Artículo 23. La Asamblea Nacional adoptará todas las medidas que garanticen la autonomía e independencia del Poder Electoral y del Tribunal Supremo de Justicia, así como las medidas que aseguren el ejercicio efectivo de los derechos a la libre postulación a cargos de elección popular y al sufragio, de conformidad con lo dispuesto en la Constitución y en los estándares internacionales de integridad electoral. VI DISPOSICIONES FINALES Artículo 24. La Asamblea Nacional adoptará todas las decisiones, Acuerdos y Leyes necesarios para la implementación del presente Estatuto, a los fines de permitir el restablecimiento efectivo de la Constitución y el cese de la usurpación de la Presidencia de la República. Hasta tanto se cumplan estos objetivos, aplicarán de manera preferente las disposiciones del presente Estatuto y las demás decisiones adoptadas en el marco del artículo 333 de la Constitución. Artículo 25. La Asamblea Nacional comunicará a la mayor brevedad el contenido del presente Estatuto a la Nación venezolana, así como a la comunidad internacional, incluidos los Gobiernos extranjeros, el Secretario General de la Organización de Naciones Unidas (ONU), el Secretario General de la OEA, la Alta Comisionada para los Derechos Humanos de la ONU, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, la Unión Europea, la Unión Africana, la Organización de Países Exportadores de Petróleo, el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional, el Banco Interamericano de Desarrollo y la Corporación Andina de FomentoBanco de Desarrollo de América Latina, entre otros. Artículo 26. Este Estatuto entrará en vigencia luego de ser aprobado por los diputados de la Asamblea Nacional, en cumplimiento del artículo 201 constitucional. Artículo 27. La aplicación del presente Estatuto no será afectada en caso que el Tribunal Supremo de Justicia constituido para 2015 dicte alguna decisión por la cual se anule o suspenda el presente Estatuto, tomando en cuenta que ese Tribunal ha colaborado con el proceso de desmantelamiento del orden constitucional y democrático, con lo cual, sus decisiones no generan deber de obediencia en los términos de los artículos 25 y 350 de la Constitución. Todos los funcionarios que rehúsen a colaborar en la aplicación del presente estatuto, en los términos del artículo 333 de la Constitución, asumirán la responsabilidad de sus actos, incluso, ante instancias internacionales. Artículo 28. Debido a la imposibilidad de acceder a la Gaceta Oficial debido al régimen de facto que impera en Venezuela, el presente Estatuto y las decisiones que se implementen serán publicados en los medios de divulgación que a tales efectos determine la Asamblea Nacional.   

jueves, 10 de enero de 2019


¿QUE ES LO QUE HA VENIDO PASANDO EN VENEZUELA? III
Genio R. Lobo

¿Existe Estado de Derecho en Venezuela? ¿Qué es el Estado de Derecho?
¿Como se debe entender el Golpe de Estado Continuado?
“La Ley Fundamental sancionada en 1999, y que es blandida frecuentemente en su formato de librito azul por los personeros del régimen, no consagra el tipo de Estado que interesa instaurar y mantener a quienes han tenido la conducción del país en los últimos lustros, ni el cumplimiento del orden jurídico es un valor que, según ellos, deba ser respetado. En su lugar, durante los primeros años de vigencia de la nueva Carta se mantuvo latente, no expresado por los gobernantes, un modelo de Estado muy diferente, incluso opuesto, al consagrado en el texto constitucional, lo que revelaba la existencia de lo que los franceses llaman “une arrière pensée” (un pensamiento oculto). El orden constitucional formal, por su parte, habría cumplido su función de legitimar políticamente a las nuevas autoridades, porque esa Constitución había sido formulada por una Asamblea Nacional Constituyente, legalmente electa, y había sido ratificado por los electores en un referendo popular.”(La destrucción del estado de derecho, la ruina de la democracia y la dictadura judicial. Tratado de derecho constitucional. tomo xvi. Allan Brewer Carias-
“Estado de derecho, es aquél en el cual los gobernantes son electos por el procedimiento previsto con antelación en la ley y donde el sometimiento a la ley es el elemento distintivo y rasgo característico, la primacía de la ley se traduce en el principio fundamental de legalidad. Se sustenta además en el reconocimiento y protección constitucional de derechos fundamentales, y orgánicamente, en la división y equilibrio de poderes”. Roberto Ruiz Díaz Labrano. 2 Doctor en Derecho por la Universidad Nacional de Asunción. Paraguay.
“Una explicación más simple, es contraponerla al Estado autoritario, donde el poder se encuentra concentrado en una persona o grupo de personas. Hay una estructuración estatal, existe autoridad, pero las leyes no obedecen a órganos que tengan origen democrático y por lo general no hay subordinación ni respeto a ella.”  (idem)
“La Teoría Política y Constitucional considera que el poder constituyente es previo al poder constituido legalmente como instituciones, normas y reglas. Este poder soberano posee una dimensión ineludiblemente política y fundacional sumamente importante. Su fundamento último no está en ninguna legalidad positiva, sino en su legitimidad democrática. El concepto de poder constituyente se fundamenta explícitamente en el principio democrático de un Estado Constitucional, al concebir que el poder emana del pueblo soberano y que éste constituye la principal fuente de legitimidad política y jurídica del Estado. El concepto o instrumento político y constitucional de poder constituyente es utilizado para defender el valor primario de la democracia. En este sentido, la democracia constitucional no es un sistema estático, fijo e inmóvil,” ni tampoco un estatus institucional donde podamos sentirnos plenamente satisfechos y realizados, sino un procedimiento institucional autocrítico y plural siempre abierto al cambio y la reforma política-constitucional.” Rafael Enrique Aguilera Portales
LEGITIMIDAD DE ORIGEN Y LEGITIMIDAD DE EJERCICIO. “Existe legitimidad de origen cuando se llega al poder conforme a los mecanismos previamente establecidos en el régimen imperante, sea del tipo que sea (Monárquico, democrático, etc.). Cuando se adquiere el poder por un medio distinto, entonces, se rompe con la legitimidad existente. Esto es lo que sucede con las revoluciones. los golpes de estado y los pronunciamientos.”
“legitimidad de ejercicio…es la cualidad del poder de ser obedecido sin discusiones, porque sus mandatos son tenidos por obligatorios en cuanto están debidamente justificados. Si el poder es ejercido ilegítimamente, hablamos de extralimitación, tiranía, autoritarismo, etc.” Jaime Bermúdez
Constitución Nacional. Principio de Legalidad. Artículo 137 “La Constitución y la ley definirán las atribuciones de los órganos que ejercen el Poder Público, a las cuales debe sujetarse a las actividades que realicen”
GOLPE DE ESTADO CONTINUADO. “No se reduce el golpe de Estado, como se cree, a un levantamiento o insurrección que la experiencia demuestra ineficaz, y tampoco es una simple acción de la soldadesca sobre el centro del poder constituido.” (La Historia Incostitucional de Venezuela. 1990-2012.  Asdrubal Aguiar).

Dentro del presente análisis pretendo coadyubar al entendimiento hermenéutico de la situación jurídico-política que vive el país con referencia a la ausencia de un candidato presidencial electo en el periodo constitucional que concluye y que se inicia este de 10E.
De conformidad con nuestra Constitución Nacional (art 231) “El candidato elegido o candidata elegida tomará posesión del cargo de Presidente o Presidenta de la República el diez de enero del primer año de su período constitucional, mediante juramento ante la Asamblea Nacional. Si por cualquier motivo sobrevenido el Presidente o Presidenta de la República no pudiese tomar posesión ante la Asamblea Nacional, lo hará ante el Tribunal Supremo de Justicia”.
Artículo 230. “El período presidencial es de seis años. El Presidente o Presidenta de la República puede ser reelegido o reelegida, de inmediato y por una sola vez, para un nuevo período Constitucional.”
¿Que es lo que ha venido sucediendo en Venezuela y que está sucediendo o va a suceder?
Conforme a nuestra Constitución Nacional este 10 de enero concluye un periodo constitucional y se da inicio a uno nuevo, pero es el caso que no se han realizado las elecciones presidenciales de conformidad con la Constitución Nacional, en consecuencia no hay persona alguna para juramentarla como nuevo presidente de la Republica, en consecuencia nos encontraremos bien ante un “Vacío de Poder” o en situación de Usurpación de Funciones; cabe preguntar, porque no hablar de una ausencia absoluta en conformidad con el articulo Artículo 233, ejusdem, que establece “Serán faltas absolutas del Presidente o Presidenta de la República: su muerte, su renuncia, o su destitución decretada por sentencia del Tribunal Supremo de Justicia; su incapacidad física o mental permanente certificada por una junta médica designada por el Tribunal Supremo de Justicia y con aprobación de la Asamblea Nacional; el abandono del cargo, declarado como tal por la Asamblea Nacional, así como la revocación popular de su mandato. El artículo 230, Primer parágrafo: “Cuando se produzca la falta absoluta del Presidente electo o Presidenta electa antes de tomar posesión, se procederá a una nueva elección universal, directa y secreta dentro de los treinta días consecutivos siguientes. Mientras se elige y toma posesión el nuevo Presidente o la nueva Presidenta, se encargará de la Presidencia de la República el Presidente o Presidenta de la Asamblea Nacional.
El presupuesto jurídico no conforma una falta absoluta de acuerdo a la situación del 10E que nos ocupa. No podemos hablar de tal falta absoluta por cuanto no se da una ausencia física del candidato electo sino una ausencia de persona a juramentar y constituirse en Presidente debido al hecho de no haberse efectuado la elección indicada en la Constitución Nacional, a este hecho se le deben agregar los irregulares de violación constitucional ejercidos desde la Presidencia de la Republica, por el CNE, el TSJ e ilegitimidad de origen y ejercicio de otros poderes públicos, lo cual conlleva a una situación de inconstitucionalidad.
Habiendo el 10 de enero de 2013 vencido el periodo constitucional del fallecido presidente Hugo Chavez, en diciembre del 2012 se realizaron elecciones presidenciales y quedo electo el mismo Hugo Chavez quien por motivos de salud se encontraba fuera del país, el 10 de enero 2013 este no se presento motivado a su ausencia del país y ante una decisión viciada del TSJ donde se estableció: “En atención al principio de continuidad de los Poderes Públicos y al de preservación de la voluntad popular, no es admisible que ante la existencia de un desfase cronológico entre el inicio del período constitucional y la juramentación de un Presidente reelecto, se considere (sin que el texto fundamental así lo paute) que el gobierno queda ipso facto inexistente. En consecuencia, el Poder Ejecutivo (constituido por el Presidente, el Vicepresidente, los Ministros y demás órganos y funcionarios de la Administración) seguirá ejerciendo cabalmente sus funciones con fundamento en el principio de la continuidad administrativa.”
Tal sentencia da continuidad, producto de una aberrante e interesada interpretación del principio de continuidad jurídica, a dos hechos jurídicos-políticos, primero a la  continuada estrategia de violación de la Constitución Nacional mediante interpretación no ajustada a derecho e interesada que se fue ejerciendo, durante el mandato del fallecido Presidente, en forma continuada, lo cual fue desnaturalizando el Estado de Derecho sobre una fraudulenta actuación de legitimación de actos ilegítimos y segundo, dentro del mismo estilo de actuación, al nacimiento de la figura de la Usurpación de Funciones, permiten una continuidad administrativa de un “Poder Ejecutivo” que tenia su lapso vencido por conclusión del periodo constitucional el 10E del 2013. Desde ese mismo momento Nicolas Maduro se hace Usurpador de la función de la Presidencia de la Republica.
La inconstitucionalidad antes indicada, la ilegitimidad de continuados actos administrativos ejecutados por diferentes órganos del gobierno configura lo que hoy se conoce como “Golpe de Estado Continuado”. Estos se generan “no solo cuando el propósito de un golpe el estamento militar participa, sino también cuando asume neutralidad o se hace cómplice por omisión del acto golpista ejecutado por un gobernante, el parlamento, o los mismos jueces supremos, a lo que debemos agregar el criterio de que “el orden constitucional formal, por su parte, habría cumplido su función de legitimar políticamente a las autoridades actuantes”.
Lo antes indicado permite entender el porque no se debe hablar de una “Ausencia o Falta Absoluta”, el escenario es distinto al presupuesto que llevo a crear la norma constitucional vigente.
El Estado de Derecho ha venido siendo violentado por distintos órganos del Poder Publico utilizando el orden constitucional formal para destruir desnaturalizando el sistema jurídico imperante en función de interés extraños al interés nacional e intereses personales, de donde, surge la necesidad de restituir el Estado de Derecho, en base al artículo 333 CN, que establece: “Esta Constitución no perderá su vigencia si dejare de observarse por acto de fuerza o porque fuere derogada por cualquier otro medio distinto al previsto en ella. En tal eventualidad, todo ciudadano investido o ciudadana investida o no de autoridad, tendrá el deber de colaborar en el restablecimiento de su efectiva vigencia.”
Al entender que no existe falta absoluta por los motivos antes expuestos e interpretando el articulo 333, ejusdem, la actitud tanto del nuevo Presidente de la Asamblea Nacional como de la Cámara Edilicia es actuar para crear las bases de restructuración del Estado de Derecho, abortar el Golpe Continuado de Estado iniciado por Chavez y Fidel Castro, conseguir la legitimación de los Poderes Usurpados, de las Instituciones  fracturadas, del respeto a los Derecho Humanos, mediante un interpretación del único aparte del articulo 333, ejerciendo el mandato constitucional de “restablecer la vigencia de la Constitución”, procediendo en consecuencia primero constituirse el Presidente de la AN en Presidente provisional y crear por vía de Decreto Legislativo una Junta de Gobierno que elabore un cronograma de restablecimiento del Estado de Derecho, solicitar la solidaridad nacional en las decisiones a tomar, impulsar un acuerdo de la Sociedad Civil donde se establezcan la ruta a seguir y buscar así el consenso y apoyo tanto nacional como de la Comunidad Internacional.
En los actuales momentos la mayor responsabilidad esta en la Asamblea Nacional, sus integrantes deben demostrar con son fieles representantes de la Soberanía Nacional que les fue delegada por los venezolanos en las pasadas elecciones legislativas, en entender que el Poder Legislativo es único poder que tiene legitimidad de origen y de ejercicio y que no ha sido capturado por los invasores cubanos.
Cierro este trabajo dejando un acápite del “La legitimidad en el ejercicio del poder
Político en el estado social de derecho”. Una revisión desde el caso colombiano. Carlos Rua Delgado.
“Se debe tener presente que el interés privado resulta en una garantía superior
heredada del paradigma liberal, la cual deberá respetar, y no confrontar con el
interés público, el cual depende, a su vez, de los contenidos entregados por la Corte Constitucional a los principios derivados de la Constitución, incluyendo los innominados, los cuales son reconocidos por el artículo 94 de la misma.
Luego, entonces, resulta deducible que cuando el interés privado supera al público, y en una colisión entre ellos el segundo resulta con una posición ventajosa frente al primero, se puede estar en presencia de un fenómeno deslegitimador del Estado Social de Derecho, desde el punto de vista material, inclusive, frente a un fenómeno de CdE, en donde el interés particular a ponderar por sobre el público corresponderá al que detenten los agentes captores.La CdE produce un efecto directo en la legitimidad material en el ejercicio del poder en el Estado Social de Derecho, no sólo para la institución capturada, sino para todo el Estado, ya que no puede existir una legitimidad parcial o una deslegitimación parcial, puesto que las consecuencias de mantenimiento de pobreza, depredación de recursos públicos y primacía de los intereses particulares de los captores por sobre el interés público, hacen que no se pueda avanzar en la satisfacción de los fines esenciales definidos por la dogmática constitucional, de tal suerte que, verbigracia, un municipio capturado hace que todo el Estado Social de Derecho carezca de legitimidad, por cuanto los habitantes de ese municipio no se puedan acercar a lo que la teleología constitucional definió para
ellos, como asociados a ese Estado Social de Derecho. Así las cosas la CdE no se puede entender como un paso previo para que se constituya la ilegitimidad material en el ejercicio del poder político en el Estado Social de Derecho, pero la intersección entre política y derecho constitucional parte de la revisión de la legitimidad dentro del modelo de Estado definido por el constituyente, pero haciendo una revisión no del ordenamiento que se desprende después del hito constitucional, sino del ejercicio del poder en las instituciones que se desprenden de ese hito, por ello la legitimidad en el ejercicio del poder político, que en últimas termina siendo un análisis del cumplimiento del objeto de esa institucionalidad pública a la luz del modelo de Estado Social de Derecho, se explica a través de la diferenciación propuesta entre legitimidad formal y legitimidad material, que funciona dentro de los referentes mencionados: frontera entre el derecho constitucional y la ciencia política, análisis a la luz del ejercicio del poder político y el telón de fondo que es la cláusula constitucional de Estado Social de Derecho.
Así las cosas el quid de la cuestión radica en evidenciar cómo la satisfacción del objeto otorgado al Estado, cual es el cumplimiento de sus fines esenciales, corresponde, a su vez, con la fuente de legitimidad en el ejercicio del poder político, en el tipo de legitimidad que aquí se denomina material, lo cual permite una nueva clave explicativa a fenómenos como la corrupción, el clientelismo ola captura de Estado, que vistos desde el prisma de la legitimidad, encuentran la mejor forma para explicar su impacto en el modelo de Estado escogido por el constituyente colombiano: el Estado Social de Derecho.
Ello resulta relevante en la medida en que se permite analizar al Estado Social de Derecho no como un principio constitucional abstracto y con una tarea definitoria exclusiva de la Corte Constitucional, sino como el vehículo articulador de la teleología constitucional con la arquitectura del aparato estatal, con el fin de facilitar la tarea hermenéutica de comprender las racionalidades subyacentes en la toma de decisiones, en aras de determinar la concreción de fenómenos como la CdE y su impacto en la legitimidad en el ejercicio del poder político, no sólo desde un punto de vista formal, sino también, y tal vez más importante para la deliberación pública, desde un punto de vista material. 
Estas son mis consideraciones en cuanto a los pasos a seguir a traves de la AN desde un punto Juridico-Politico. ¿Cabe preguntar, cual es el papel de la Sociedad Civil, poseedora del poder Soberano? Mi próximo artículo.