2015 UN NUEVO ESCENARIO (III)
“El caudillo es heroico, épico, es el hombre
que esta mas allá de la ley, que crea la ley. El presidente es el hombre
de la ley: su poder es institucional. Los presidentes […] tienen poder
mientras son presidentes […] pero deben su poder a la investidura. En el
caso de los caudillos hispanoamericanos, el poder no les viene de la
investidura, sino que ellos dan a la investidura el poder”. Octavio Paz.
Para entender
el proceso político por el cual atraviesa Venezuela, esta Venezuela, la que creíamos que era, la que se nos esta
muriendo y muchos no quieren ver o no son capaces de entenderlo; nuestra
Venezuela, detenida en el tiempo por obra del
totalitarismo, que se debate actualmente entre la defensa a ultranza del
comunismo ortodoxo y la deriva hacia formas superiores, se hace
necesario un ejercicio de retrospectiva de conocimiento de algunos personajes
determinantes en el desastre que vivimos.
En una de
las tantas reuniones del Parlamento Mundial, celebrada en La Habana, siendo
Rafael Caldera Presidente del mismo, al llegar a La Habana presidiendo la delegación
venezolana, Fidel Castro lo recibe personalmente y se dedica a seducirlo y
colmarlo de atenciones, personalmente conduce un jeep en el que lo pasea por toda
la isla, ejecutando sus viejos y consabidos trucos de la seducción, lo embriaga
y persuade de tal manera, que como lo refiere Héctor Pérez Marcano, en su
libro: “De Machurucuto a la Revolución Bolivariana”, Rafael Caldera en
entrevista con Carlos Rangel y Sofía Imber, en el programa “Buenos Días”,
estando recién llegado de La Habana, “se deshacía en halagos hacia Fidel
Castro, Sofía no lo podía creer y entre indignada y asombrada trataba de
responderle a Caldera y este no la dejaba hablar casi, ¡callar
a Sofía!- repitiendo sus elogios a Fidel. El gran seductor lo había logrado
de nuevo, y nada menos que con un político con la blindada experiencia de
Rafael Caldera. Esa capacidad de imponer su capacidad mediante el elogio, la
seducción, con uso irreverente de su oratoria, le otorgo grandes beneficios.
Un
inexperto en la política, eufórico, aturdido en los elogios por sus recientes
éxitos políticos, permite al recién indultado y en su primera visita a Cuba,
caer en el hechizo de la seducción; Chávez, como si se tratara de un jefe de
Estado es recibido por Fidel en el aeropuerto, al pie de la escalerilla del avión y así inicia su periplo de seducción
y hechizo, ave fénix para rehacer su obsesión sobre Venezuela y su petróleo, en
un joven militar que solo tenía como credencial haber fracasado en un golpe militar,
pero cargado de ambición de poder. Al líder guerrillero se le ha presentado la
gran oportunidad, si había sido capaz de seducir al “inmarcesible Rafael
Caldera, ¿Qué efecto demoledor no habría causado en un joven muchacho de Sabaneta
de Barinas?” (idem). Desconocedor de la realidad social y política de la vida
del ciudadano común en Cuba, Chávez en su intervención en la Universidad de La
Habana, “abrumado por las inesperadas atenciones y la presencia de Fidel Castro
que lo está escuchando en primera fila declara que Cuba navega "en el mar
de la felicidad", mas llega “a decir que en Cuba el pueblo es feliz con su
miseria. Había obrado ya la abrumadora capacidad de seducción política de Fidel
sobre un maleable y derrotado comandante venezolano”. (ìdem)
En
el transcurrir del tiempo Fidel se percata de que Chávez sí tenía Control de
Poder, que maneja una inmensa renta y ve ahí la gran oportunidad de hacer
realidad su gran sueño; dirigirá a
control remoto, a través de un militar obsesionado por la sed de poder, el país
que le permitirá extender su influencia en América Latina y manejar la chequera
petrolera que le permitirá logros políticos ambicionados y que los gobiernos
democráticos de Venezuela no le habían permitido. Fidel ha estudiado la personalidad
de Chávez, lo sabe manejable, lo manipula y le estimula su sed de poder, induciéndolo
a la búsqueda de un liderazgo exterior, a conciencia de la megalomanía del
aprendiz de dictador. Se establecen las bases para una intervención planificada
y aceptada. Ahora bien, visto tales logros, hagamos un recorrido por el
quehacer político de Fidel y su personalidad.
Quienes
han analizado el perfil psicológico de Fidel Castro, han encontrado, que su patología se
basa, en parte, en una dualidad, consecuencia de un sustrado de identidad desde
su nacimiento: un doble nombre, doble hogar, doble familia, y doble identidad.
Ha sido uno de los primeros políticos que ha sabido entender “el poder de la
imagen”
El
padre de Fidel Castro, el gallego Angel Castro Argiz, formo parte de una
columna española en la guerra de Cuba, luego de la derrota española, decidió
quedarse en la isla, en el tiempo hace fortuna y llega a convertirse en un rico
terrateniente, desarrolla una reputación de ser implacable y violento, especialmente
con los trabajadores que importaba de Haití. Convertido en rico miembro de la
alta sociedad de Banes, contrae matrimonio con María Luisa Argota, se instala
en Biran y tiene dos hijos, ella abandona la casa de Biran y se muda a Santiago
de Cuba, ante la relación extramatrimonial que su marido sostiene con la hija
de una sirvienta de nombre Lina Ruz, quien se constituye como la nueva señora
de la casa y en fecha 13 de agosto de 1926, nace un nuevo hijo quien lleva por
nombre, Fidel; motivado por los problemas del divorcio, Angel Castro simula una
ruina y traspasa sus propiedades y envía a sus hijos a vivir con su amigo el Cónsul
de Haití en Santiago. Fidel de 4 años de edad tiene que adaptarse a dos
familias, dos parejas de padres, dos hogares, a vivir en una condición de hijo
ilegitimo, desarrollando fuertes conflictos psicológicos, que se agravan cuando
en su condición de interno en el Colegio La Salle, sus condiscípulos lo
humillan por su origen bastardo, hijo de madre analfabeta y no bautizado, le
llegan a llamar “judío”. Fidel Hipólito Ruz, a los 17 años es legitimado y
adopta el apellido Castro Ruz, las humillaciones vividas dejan en él una marca imborrable
y ansiedad de venganza. Llega a estudiar en La Habana en el Colegio Jesuita de Belén,
uno de los prestigiosos de la capital. Se matricula en la Escuela de Leyes en
La Habana, se hace activista político, su comportamiento violento lo lleva a
ser reputado como gánster, aventurero violento, matón y “gatillo alegre”, llega
a tener participación en el “Bogotazo” (1948), donde estuvo supuestamente para
infiltrar los movimientos estudiantiles universitarios de América Latina. Según
su biógrafo, Serge Raffy, al regresar de Bogotá a La Habana, es cuando se
produce su enlace con el agente soviético Fabio Grobart, uno de los fundadores
del Partido Comunista en Cuba, era un judío polaco enviado por el Kremlin a
América Latina para reclutar agitadores “anti-imperialistas”. Castro con su
personalidad violenta y con una imagen
de revolucionario humanista era el candidato ideal, ya que poseía la
camaleónica duplicidad requerida. Esta duplicidad camaleónica será
característica en su vida política. Se ha dicho que la maleabilidad de su
personalidad patológica impide cualquier negociación pues nunca se estará
tratando con el verdadero, sino con el “otro”.

Es conveniente conocer lo indicado por Simón Alberto
Consalvi, en su libro: “Contra el Olvido” (Editorial Alfa), especialmente por
el hecho de que el autor vivía como exilado en Cuba para el momento de la
bajada de Fidel de Sierra Maestra.
“Que
sucedió realmente en Cuba, quienes propiciaron la Revolución Cubana
y cuál fue el papel de Fidel Castro? Esto es importante ya que se ha ido
vendiendo la idea de un “liderazgo” propio, innato, salido de una lucha que ha
permitido diosificar a un hombre y al lado de él, otros han querido crecer.
Creo conveniente indicar que para el
momento de los hechos narrados por Consalvi, él vivía exilado en Cuba y tuvo
participación política.
“-Los demócratas tumbaron a Batista,
pero Fidel Castro fue el que tomo el poder…
-Los demócratas lo llevaron al poder…
-Lo mismo que ocurrió en Venezuela,
los demócratas apoyaron a Chávez…
-No, los demócratas no. Los
antidemocratas. Felipe Pazos, el presidente del Banco Nacional de Cuba, tramito
la entrevista de Herbert L. Matthews a Fidel Castro en su campamento de Sierra
Maestra. Matthews ejercía el periodismo de acción. Pazos, gran economista
cubano que luego se exilio en Venezuela, trabajaba para resucitar a Fidel
y lo resucito. En ese momento nadie nombraba a Fidel en Cuba, y mucho menos en
la Habana. Lleno de datos falsos sobre el número de combatientes, el reportaje
de Matthews fue un golpe publicitario. Publicó que había mil guerrilleros en
cada montaña. Mentira. Fidel Castro es el hombre, el político, el
revolucionario o, mejor, el oportunista más afortunado en siglo XX. El
Movimiento 26 de Julio no figuraba en nada en La Habana en los días anteriores
a la caída de Fulgencio Batista. La lucha contra la dictadura la llevo a cabo
el Directorio Revolucionario, que presidia Faure Chaumon Mediavilla, y lo
integraban estudiantes de la Universidad de La Habana como Fructuoso Rodríguez
y Rene Anillo, entre otros. El Directorio Revolucionario ataca al Palacio
Presidencial y se juega el todo por el todo en acciones terroristas en La
Habana. Uno estaba en una esquina y a los cinco minutos explotaba una bomba en
la esquina siguiente… El ataque al Palacio Presidencial es la operación de más
audacia en la lucha contra la dictadura. Fidel estaba quieto en la montaña. La
entrevista de Herbert Matthews pone
a Fidel Castro en la escena mundial y opaca al Directorio
Revolucionarios. (1) El reportaje publicado en
The New York Times endiosa a Castro y contribuye de manera inverosímil al
derrumbe de la dictadura. Matthews, viejo reportero con experiencia en la
Guerra Civil Española, que había recorrido el mundo y era un conocedor de la
situación cubana, publico la primera entrevista sin fotografías. Lo único
que se le ocurrió al Consejo de Ministros de Batista fue decir que la
entrevista era falsa, pero en el momento en que divulgan el desmentido, aparece
la segunda entrega con la fotografía Matthews-Fidel Castro. Batista ya no tenía
manera de defenderse y se derrumba el régimen. A partir de allí, la figura de
Castro ocupa la escena de manera avasallante. La guerra contra Batista la había
librado el Directorio Revolucionario, que no tenía un ejército, pero la gente
piensa que fue Fidel Castro, el mito que estaba en la sierra. Los barbudos
tienen la astucia extraordinaria de alojarse en los cuarteles de La Habana y
darles vacaciones a los soldados que no habían huido. Al apoderarse de los
cuarteles, Castro controlo la fuerza militar y construye desde el
comienzo su propio ejército, que es el que sostiene todo el aparataje de la
Revolución Cubana. Yo era muy amigo de uno de los que participaron en el ataque
al Palacio Presidencial: Enrique Rodríguez Loeti, dirigente estudiantil. La
primera escala que hizo en la huida fue mi apartamento. Me conto algunos
detalles de lo que había ocurrido. Con lo que me conto, hice unas notas para la
sección <En Cuba>, de la revista Bohemia. El Libro El ataque al palacio
presidencial, escrito por Chaumon, el jefe del ataque, esta probablemente
desaparecido en Cuba…. Cuando Castro bajo a La Habana, su principal enemigo era
Faude Chaumon, que como no tenía un aparato militar fue sacado del juego de
manera inmediata… Cuando, siendo exilado, yo vivía en el Hotel San Luis, en La
Habana, todas las semanas el PCC me ponía en mi estafeta un boletín en el que
atacaba mas a Fidel Castro que a Batista, por putchista. Fidel acabo con el
Directorio Revolucionario y con el Partido Comunista de Cuba y se erigió como
el líder supremo. (2)
-El arma principal de Fidel es
mediática, no militar…
-Si Faure Cahamón era un hombre de
pocas palabras hasta en la conversación personal. En una tribuna era una
catástrofe, pero Castro era un mago. De ahí viene todo, de su poder mediático.
Fidel por la sola invasión, era un mítico guerrillero que estaba en la montaña
peleando contra una dictadura. Los encuentros contra los militares de Batista
fueron circunstanciales, nunca decisorios. Las montañas cubanas no son las
montañas venezolanas o las montañas colombianas. Cuando Fidel baja de las
montañas, ya Batista había por la actividad del Directorio. El mundo se rindió
a sus pies.
… -A Castro lo sustituye su hermano…
-No es una sustitución sino una
prolongación. Raúl y Fidel son la misma persona con dos rostros”.
Hablemos algo sobre este personaje: Raúl Castro, el segundo
abordo en el proceso de destrucción de Venezuela.